Un primer tiempo que se resume en un trámite con protagonismo compartido, con escasas ocasiones de riesgo, con un Paraguay que se animó a jugar por abajo, sin rifar el esférico, tal vez con la soltura y la nula presión que representa un partido que no es por los puntos, igualando por momentos en la circulación del balón a un equipo cuyo rasgo distintivo se caracteriza por el juego al ras del césped con buena tenencia.
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El seleccionador albirrojo, Gustavo Alfaro, mandó a la cancha a Hugo Cuenca y a Hugo Adrián Benítez dentro de su observación de variantes; el primero demostró riqueza técnica en su intento de juego asociado, a veces erigiéndose como la manija en la zona de gestación. En una acción incluso retrocedió bastante, hasta la línea defensiva y promovió la salida desde abajo, zafando de la presión de la selección cafetera, mediante paredes.

La más clara para la albirroja llegó cerca de la media hora de partido, y nació desde los pies de Diego Gómez, quien en la zona de lateral derecho se mostró como salida y sin presión metió el preciso cambio de frente para activar la incursión ofensiva del lateral Juan José Cáceres, quien picó a espaldas de Álvaro Angulo, a quien tras llegar a línea de fondo hizo pasar de largo con un fino enganche para luego meter el centro atrás para Julio Enciso, quien desde el punto penal terminó sacando el disparo elevado por encima del larguero.

En la recta final de la primera etapa Paraguay se mostró más pasivo ante un Colombia que empezó a tomar el control de la posesión y cuando se jugaba el segundo minuto de adición generó su primera aproximación, desde un lateral ofensivo de Jhon Lucumí a la posición de Gustavo Puerta, quien limpió el panorama y metió el centro a media altura que fue al punto penal, donde Édier Ocampo, anticipando a Omar Alderete, aplicó el taconazo que encontró la buena ubicación de Orlando Gill, quien embolsó el esférico.

En la complementaria, Paraguay se animó a adelantar metros en terreno adversario, y estuvo cerca de inaugurar el marcador en los primeros compases, en una acción que nació desde una gran triangulación, que inició con el pase de Diego Gómez al borde de la medialuna del área, donde Julio Enciso, de espaldas al arco descargó para Hugo Cuenca, este con panorama sacó el zurdazo rasante que pasó a centímetros del poste derecho de Aldair Quintana.

Cerca de llegar a la hora de partido, la Albirroja logró inaugurar el marcador, tras un error en el fondo colombiano, en el que Dávinson Sánchez intentó bajar el esférico Jhon Lucumí, quien se le escurrió el esférico interceptado por Hugo Cuenca, quien mientras intentaba buscar el resquicio dentro del área dejó de cara al gol a Hugo Adrián Benítez, quien en primera instancia sacó la definición rasante que tapó Aldair Quintana, pero el rebote le volvió a quedar al delantero de Nacional para levantar el esférico por encima del guardameta que ya no pudo reponerse de la primera acción.

A raíz de las modificaciones, la Albirroja mermó su peso ofensivo y apostó por gestionar la mínima ventaja, cediendo la iniciativa al conjunto cafetero, el cual asumió la obligación de buscar el empate, aunque sin el peso jerárquico de referentes que recientemente dieron un paso al costado, tales como James Rodríguez o Juanfer Quintero. Pese a ello, el cuadro rival estuvo muy cerca de nivelar las acciones a través de una incursión de Yáser Asprilla, quien tras realizar inicialmente una pared con Matías Orozco envió un centro rasante que dominó Daniel Muñoz; este último quedó perfilado frente al arco, pero sacó un disparo espantoso que se perdió muy desviado.

