Las neurociencias, la neurología, la psiquiatría y la nutrición, dan aportes valiosos para que podamos sobrellevar la circunstancia poniendo en práctica los conocimientos y evitar caer en la depresión o desánimo ante la realidad actual.
El estrés, término acuñado por el médico húngaro Hanz Seyli, allá por 1950 es un estado nervioso de tensión y agitación que a la vez puede llevar a la angustia y la ansiedad. Sumado todo esto al miedo y el pánico, causa perturbaciones mentales de alcances inimaginables. Para no caer en esos estados se aconseja sobre todo poseer pensamientos positivos, alimentación correcta, dormir bien, practicar deportes, hacer meditación y yoga, caminar, tener contacto con la naturaleza, beber mucha agua, escuchar música, leer poesías y libros de autoayuda, tomar baños de sol, y elevar la espiritualidad, entre otras cosas.
Los neurocientíficos modernos otorgan una tremenda importancia a las funciones cerebrales y especialmente al papel de los neurotransmisores como la dopamina, la serotonina, las endorfinas y la adrenalina. El cortisol es la hormona del estrés que en cantidades normales es beneficiosa para la salud, pero su exceso puede causar dolor de cabeza, falta de sueño, problemas de concentración y memoria, disfunciones sexuales, gastritis y úlceras estomacales, etc.
Cuando hay terrible cantidad de cortisol en la sangre, la persona no puede pensar bien porque está bloqueada la zona de la neo corteza cerebral donde reside la inteligencia y la razón. De modo que estos investigadores de las neuronas nos hablan de vaciar la mente de toda idea negativa, imaginando que la tormenta pasará y volveremos a la normalidad. Ser los escultores de nuestro cerebro –dicen ellos sosteniendo que los pensamientos son los creadores de la realidad. La actividad cerebral se puede ver y fotografiar hoy día con la resonancia magnética y otros estudios de monitoreo. Aquietar la mente y lograr la calma, es posible, agregan y terminan asegurando que todos juntos siendo empáticos y pacientes podemos salir delante de la crisis.
La medicina natural nos invita a comer alimentos orgánicos sin químicos. Frutas, verduras, legumbres y semillas, eliminando azúcar, sal y harina así como alimentos industrializados. Nos insta a pasear por los jardines y bosques, amar las plantas y los animales, hacer baños de sol. Limpiar el intestino de bichos, tomar cloruro de magnesio y bicarbonato de sodio. Andreas Kalcher afirma que la clave de la salud perfecta es el oxígeno y la alcalinidad. Es decir, tener un ph alto. Las hierbas medicinales son fuentes maravillosas para curación.
Tenemos opciones que nos dan las ciencias y lo empírico. Todo sirve y suma para cuidar el cuerpo y la salud mental. Lo podemos completar cultivando el alma y el espíritu con una conexión con Dios que nos dará la fuerza y el coraje para superar esta situación.