Conectividad aérea

El presidente de la República promulgó la eliminación de la comisión de seis por ciento que se había otorgado a las agencias de viaje nacionales por la venta de pasajes de las aerolíneas que operan en Paraguay, que cobraban desde agosto de 2005 debido al fuerte lobby que realizaron los gremios ASATUR (Asociación Paraguaya de Agencias de Viajes y Empresas de Turismo) y AAVIP (Asociación de Agencias de Viajes IATA del Paraguay) ante los Congresos sabaneros (integrados vía listas sábana) de esa época.

Por lo visto, ASATUR y AAVIP no habían estudiado nada de cómo se hace en serio un negocio de conectividad aérea, y los sabaneros ensobrados les obedecieron, y nos impusieron un aislamiento que está costando muchísimo a nuestro país en términos del negocio aeroportuario.

Emularon al tristemente célebre emperador chino Xuan De Di, quien en 1436 prohibió las expediciones navales chinas de comercio debido al lobby de la casta burocrática que temía perder su poder por la competencia comercial como sintéticamente se relata en el libro “Por qué fracasan los países” de Daron Acemoglu y James A. Robinson.

China tenía entonces la mayor flota oceánica del mundo, pero el espacio que abandonó por instigación de la casta fue ocupado por las potencias europeas.

A los que nos gustan los videos de YouTube sobre aviación, hay unos particularmente deliciosos sobre “Imperial Airways”, la línea aérea británica que en 1932 inició vuelos entre Londres y Australia: Construyeron en el desierto árabe un fuerte/hotel donde sus aviones Handley Page H.P.42 podían repostar. El lugar se llamaba Sharjah, Dubai.

Al contrario que ASATUR y AAVIP, el jeque de Dubái, Saeed bin Maktoum Al Maktoum, aprovechó la experiencia y firmó, en 1937, el “Dubai Commercial Air Agreement” alentando la expansión de esos vuelos, con hidroaviones, al puerto de Dubái. En 1960 se inauguró el Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB) para todo tipo de aviones. En 1985 el jeque Rashid bin Saeed Al Maktoum fundó “Emirates”, la línea aérea de bandera de Emiratos Árabes Unidos y en 2008 “Emirates” estableció la política de “Zero Commission Era”.

Los resultados no podían ser más distintos: El aeropuerto de Dubái tiene operaciones anuales por unos veinticinco mil millones de dólares, mientras nuestro aeropuerto genera unos sesenta millones.

La premisa originaria de los dubaitíes fue simple: “Estamos a 8 horas de vuelo de todos los lugares”. Asunción está a menos horas de vuelo de todos los lugares de América del Sur.

Lo mismo que Dubái hizo Singapur con igual éxito, pero aquí nuestros Congresos sabaneros, esos que tanto elogian los reaccionarios de la putrefacta élite oligárquica que impide el progreso de nuestro país, decidieron el camino contrario.

Ahora, por fin, nuestro primer Congreso verdaderamente elegido por el pueblo (gracias al desbloqueo que buscan derogar) derogó el atavismo y el presidente promulgó lo que siempre fue lo lógico y lo conveniente.

evp@abc.com.py