El desafío de gobernar Paraguarí

El departamento de Paraguarí, integrado por 18 distritos con realidades diferentes, enfrenta desafíos que ya no admiten improvisaciones por parte de los intendentes. A pesar de su privilegiada ubicación, su riqueza agrícola, ganadera, turística e histórica, el desarrollo sigue siendo desigual y muchas comunidades continúan esperando soluciones a problemas básicos que forman parte de las promesas electorales que no se cumplen.

Los próximos intendentes deberán entender que la ciudadanía hoy día exige planificación, capacidad de gestión y resultados concretos. Gobernar un municipio significa administrar con eficiencia los recursos públicos y priorizar las verdaderas necesidades de la población, dejando de lado las decisiones motivadas por intereses políticos.

La salud debe ocupar un lugar prioritario mediante una gestión permanente ante las instituciones competentes, acompañando el fortalecimiento de los servicios sanitarios locales. Del mismo modo, la infraestructura, especialmente los caminos vecinales, requiere inversiones sostenidas, ya que de ellos dependen la producción, la educación, el acceso a los servicios y la integración de las comunidades rurales.

El respaldo a los sectores productivos también debe convertirse en una prioridad. Los productores, artesanos, emprendedores y comerciantes necesitan municipios que impulsen proyectos de desarrollo, mejoren la infraestructura, promuevan el turismo y generen condiciones para atraer inversiones y crear empleo, evitando que los jóvenes deban abandonar sus distritos en busca de oportunidades.

Pero ninguna gestión será creíble sin transparencia. Los recursos municipales pertenecen a la ciudadanía y deben administrarse con honestidad, eficiencia y rendición permanente de cuentas. La confianza se construye con licitaciones claras, información pública y decisiones que respondan al interés general, no a compromisos políticos o particulares.

También es momento de desterrar la idea de que una intendencia constituye un trampolín hacia otros cargos. Es legítimo aspirar a nuevos desafíos políticos, pero primero corresponde dejar municipios ordenados, financieramente sanos, con obras útiles, instituciones fortalecidas y una administración que pueda exhibir resultados, no improvisación ni un estado administrativo deficiente.

Las elecciones ofrecen una nueva oportunidad para corregir el rumbo. El voto debe premiar la honestidad, la capacidad y la trayectoria, no las promesas vacías. Paraguarí necesita intendentes que gobiernen para sus comunidades, con visión de futuro, transparencia y compromiso, porque el verdadero liderazgo se mide por el progreso que deja a la gente y no por el cargo al que se aspira después.

emilce.ramirez@abc.com.py

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