El boom de las redes sociales no solo ocasiona que todos estén con la mirada fija en el celular, apartados del mundo real e inmersos en la vida virtual. También, el Internet y las plataformas virtuales afectan a la salud de planeta, ya que estos sistemas dejan en el medioambiente una gran huella de carbono.
Aunque usted no lo crea, enviar un mail, compartir un sticker de Whatsapp o publicar una selfie en tu historia de Instagram contaminan al medioambiente. La cantidad de energía y recursos utilizados en las infraestructuras que posibilitan el funcionamiento de estos sistemas, así como los telecomunicadores y los servicios en línea, tienen un impacto definitivo en nuestro planeta.
En resumen, la huella de carbono es un recuento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que son liberadas a la atmósfera, debido a nuestras actividades cotidianas como el trasporte y el uso de electricidad. Estas trasmisiones, tambien conocidas como “gases invernaderos”, contribuyen al avance del calentamiento global, ya que se acumulan en la atmósfera y retiene parte del calor que emite la Tierra.
Un estudio de la Hamilton’s McMaster University asegura que, en los últimos 50 años, el consumo de energía de los dispositivos eléctricos ha crecido en un 600%. La mayoría de este gasto se relaciona con la infraestructura para el Internet, incluidos servidores, computadoras y dispositivos móviles inteligentes.
Tal vez suene exagerado, pero cada mensaje, imagen o publicación es como una gotita que puede contribuir a rebasar el mar de daños y contaminación que los humanos generamos a la madre Tierra. De acuerdo a un informe de Gartner, una compañía que realiza investigaciones acerca de las tecnologías de la información, enviar un solo tweet genera 0,02 gramos de CO2.
Así pues, con los 500 millones de tuits que son enviados diariamente, en promedio, se genera un total de 10 toneladas métricas de CO2 por día. Por otro lado, el estudio que presentó Science Direct, un sitio web de investigaciones cientificas, estima que la huella de carbono generada por la web podría llegar a igualar el impacto ambiental que producen el transporte mundial y las personas en conjunto.
Reducir el tamaño de los documentos que envías por correo electrónico para disminuir el peso del mensaje, ponerle etiqueta de "favoritos" a los sitios que visitas regularmente y utilizar con frecuencia la función de optimizar uso de energía de tu smartphone constituyen algunas de las medidas que te ayudarán reducir tu huella de carbono digital.
Esta vez, los reproches no vienen de parte de tu mami, sino que es la naturaleza la que exige a gritos “¡soltá ya tu celular!”. Así que, pará unos segundos y escuchá el “ringtone” de los mensajes que el planeta nos envía, pues cerrar por un ratito la sesión de tus redes sociales para salir de tu burbuja digital, puede ayudar a reducir tu huella de carbono.
Por Agustina Vallena (19 años)