Te vas a una tienda, buscando comprar alguna prenda o un artículo para el hogar; no encontrás lo que querés y te acercás a un encargado, pero no podés comunicarte con él porque tiene una discapacidad auditiva. Tal vez, aún no te hayas topado con una escena similar, pues los puestos laborales son muy escasos para las personas con capacidades diferentes.
En nuestro país, una ley establece que el 5% de los cargos públicos deben estar ocupados por personas con discapacidad. Sin embargo, según datos de la Secretaría de la Función Pública, entre las 413 instituciones del Estado, solo 19 cumplen con esta reglamentación.
Asimismo, de acuerdo a la información de la Secretaría Nacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad (Senadis), el 12% de la población tiene algún tipo de limitación física. El año pasado, según la entidad, 200 de estas personas entregaron su currículum en oficinas de empleo, esperando alguna oportunidad laboral.
Con carteles que dicen “en Paraguay existen 35.000 personas con discapacidad auditiva y nuestra mayor barrera es la comunicación”, empleados de la empresa Luminotecnia, con apoyo de la Fundación Saraki, ofrecen servicios más inclusivos. La compañía no solo brinda puestos de trabajo a personas con sordera, sino que también prepara a sus trabajadores para que se comuniquen en lenguaje de señas.
Por otro lado, fomentando la inclusión laboral, se encuentra la empresa social Inclúyeme.com; la plataforma se creó en Argentina en 2013 y, de allí, se fue extendiendo a otros países latinoamericanos, hasta llegar a Paraguay. "Buscamos contactar a empresas que brindan puestos de trabajo a personas con discapacidad”, expresa Hugo Rojas, director de la organización.
La página ya cuenta con 500 personas inscriptas y los directivos del sitio trabajan con la Senadis para ofrecer puestos laborales a las personas con discapacidad registradas en la institución. “También, hemos firmado convenios con varias universidades. Los interesados solo deben crear un usuario en la plataforma para acceder a las vacancias disponibles”, comenta Hugo.
Gracias a estos esperanzadores proyectos, cientos de prejuicios, en cuanto a lo que pueden o no hacer las personas con discapacidad, se ven completamente disminuidos, pues hoy en día las barreras laborales, que impedían el desempeño de las víctimas de la exclusión, están siendo demolidas.
Por Macarena Duarte (17 años)