Sacerdote deja Curuguaty por amenazas

Anunció que se lee en el Facebook de la parroquia San Isidro Labrador de CuruguatyGENTILEZA

El sacerdote colombiano José Hurtado, párroco de la parroquia San Isidro Labrador de Curuguaty, anunció que se retira de la comunidad ante las constantes amenazas que recibe. Mañana, a las 7:30, presidirá su última misa.

El anunció se dio a conocer en el facebook de la parroquia, donde se lee un comunicado que señala: “Nos toca despedir a nuestro amigo Padre José Hurtado, que llegó a nuestra parroquia hace ya tres años; un buen hombre que se ha ganado el respeto, admiración y amistad de todos”.

Según el portal, el religioso incardinado en la diócesis de Ciudad del Este y Canindeyú, presidirá mañana domingo a las 7:30 la misa de despedida.

Hurtado presentó una denuncia ante la fiscalía por las amenazas que recibió que recibió a través de mensajes.

“Así es la vida de un sacerdote, de un lado a otro, cambiando constantemente de destino, con las maletas siempre listas porque su decisión ha sido servir a Dios y su pueblo, y no hay labor más noble y desinteresada que la de un sacerdote, siempre dispuestos a ayudar”, afirma el religioso en el portal de la parroquia.

La comunidad en cambio escribió: “Gracias: Padre José por estos años de su vida que nos ha dedicado y sepa que siempre en la Parroquia San Isidro, habrá un lugar reservado para usted. Dios lo bendiga siempre y que sea muy feliz”.

El padre José también escribió por whatsapp “… Por lo tanto, mi misa de despedida, será el día domingo 12 de noviembre, y luego ya me mudaré. Mil y mil gracias por el apoyo y ayuda constante que han tenido por la Parroquia, también por el cariño hacia mi persona y espero que lo sigan haciendo con los nuevos padres que vienen. Siempre les tendré presente en mis oraciones y en mi corazón. Ustedes valen oro y Dios les conceda la gracia de la perseverancia en la Fe hasta el final”, afirma el religioso en su mensaje a los fieles.

Finalmente, menciona que un nuevo sacerdote ocupará su cargo para “cumplir con las misas y todo los sacramentos que me correspondían a mi. Animo y Dios les bendiga siempre.”

Si bien no se conoce el motivo de la amenaza porque el padre Hurtado se llamó a silencio, su arribo a la comunidad y sus primeras decisiones habrían generado la reacción de una parte de la feligresía que no dudó en calificarlo de “prepotente”.

Se le cuestionó su poca cordialidad y la decisión que tomó de expulsar a dirigentes parroquiales.

Su actitud incluso motivo a un grupo de creyentes a enviar una nota al obispo diocesano Guillermo Steckling para solicitar su traslado.

Curuguaty se encuentra a 243 kilómetros al noreste de Asunción, en el departamento de Canindeyú.

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