Sebastián Enrique Marset Cabrera, de 34 años, alias Omelet, nacido en Uruguay, fue capturado el viernes a las 03:10 en una mansión del barrio Las Palmas de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en las coordenadas 17º 47’ 50.9” S, 63° 12’ 20.9” W.
Esa misma mañana, los efectivos de la Policía Boliviana entregaron a Marset a agentes especiales de la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos, quienes a su vez lo sacaron de Bolivia en un avión de dicha agencia que despegó del aeropuerto Viru Viru Santa Cruz de la Sierra a las 09:09 local y que aterrizó tres horas y media después en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima, Perú.
Marset fue dejado momentáneamente en Perú porque en ese país la DEA tiene su oficina regional para Sudamérica.
De hecho, el capo del narcotráfico fue interrogado por la DEA en Perú hasta el día siguiente, es decir, el sábado, cuando finalmente lo llevaron a Estados Unidos.
“Hoy, agentes de la DEA escoltaron a Marset a Estados Unidos, donde enfrentará cargos relacionados con el tráfico de cocaína y el lavado de dinero”, decía un comunicado emitido justamente el sábado último por el director de la DEA, Terrance Cole.
Ante un Tribunal Federal
La última novedad sobre Marset es que el uruguayo fue llevado ya este lunes ante la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia, donde incluso ya prestó declaración.
“Un presunto traficante de cocaína de nacionalidad uruguaya compareció hoy por primera vez ante un tribunal federal en Alexandria para responder a cargos relacionados con su presunta participación en una conspiración de lavado de dinero”, dice un comunicado de prensa emitido por las autoridades.
“Según se alega en los documentos judiciales, el ciudadano uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera, de 34 años, es el líder de una organización de narcotráfico a gran escala que habría distribuido miles de kilogramos de cocaína —incluyendo cargamentos de hasta 10 toneladas por envío— desde Sudamérica, principalmente hacia Europa. La organización de narcotráfico de Marset presuntamente trafica cocaína en Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos, Portugal y otros lugares", dice el documento.
Video: Todo sobre la captura del presunto narcotraficante Sebastián Marset en Bolivia
“Un estrecho colaborador de Marset, Federico Ezequiel Santoro Vassallo, alias Capitán, operaba desde Paraguay como lavador transnacional de dinero para organizaciones de narcotráfico y facilitaba el movimiento de millones de dólares provenientes de ganancias del narcotráfico desde diversos países de Europa hacia Sudamérica y otros destinos. Santoro y sus co-conspiradores organizaban la recolección de las ganancias del narcotráfico y utilizaban mensajeros y fichas para entregar de manera encubierta grandes sumas de dinero ilícito, por lo general en euros. Los co-conspiradores de Santoro se especializaban en introducir ese dinero ilícito en el sistema bancario global. Posteriormente, Santoro dirigía el movimiento internacional de los fondos, generalmente mediante transferencias bancarias. Por lo común, Santoro instruía que los fondos fueran entregados en dólares estadounidenses, y un banco corresponsal en Estados Unidos facilitaba la transacción", prosigue la información oficial.
“Santoro y, presuntamente, Marset amenazaron con recurrir a la violencia para proteger sus actividades de narcotráfico y lavado de dinero. En enero de 2021, Marset presuntamente tenía pendientes de cobro más de 17 millones de euros provenientes de las ganancias de un solo envío de cocaína. Santoro organizó la recolección y el lavado de al menos 5 millones de euros de esos fondos, la gran mayoría de los cuales fue lavada utilizando el sistema bancario de Estados Unidos. Santoro se declaró culpable el 21 de mayo de 2025 y fue condenado el 23 de julio de 2025 a 15 años de prisión”, recuerda el comunicado generado en Estados Unidos.
La posible condena que le espera
“Si es declarado culpable, Marset enfrenta una pena de hasta 20 años de prisión. Un juez de un tribunal federal de distrito determinará la sentencia tras considerar las Pautas de Sentencia de Estados Unidos y otros factores establecidos por la ley”, se lee en el boletín sobre Marset.
Según los datos, la investigación contra Marset en Estados Unidos está a cargo de los fiscales federales adjuntos Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg.
“La Unidad de Investigaciones Bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la Administración para el Control de Drogas (DEA) investigó el caso. También se contó con la importante asistencia de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia, la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, el Servicio de Seguridad Diplomática (DSS) del Departamento de Estado de Estados Unidos y la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), el Ministerio de Gobierno de Bolivia, la Unidad Nacional de Inteligencia de la Policía Boliviana, la Fuerza de Tarea de la DEA en Nueva York, la División Aérea de la DEA, las oficinas de país de la DEA en Sudamérica —incluidas Bogotá, Buenos Aires, Asunción, São Paulo y Río de Janeiro— y Europol", concluye el documento oficial.