El procesado por tráfico de armas es Gustavo Ramón González Mujica, de 32 años, quien fue capturado ayer domingo por policías del Departamento de Interpol en la ciudad de 3 de Febrero, departamento de Caaguazú.
Gustavo Ramón estaba imputado ya desde el 31 de octubre de 2025 por el fiscal de Crimen Organizado, Carlos Alejandro Cardozo Pereira, por los hechos punibles de tráfico de armas y asociación criminal.
La magistrada Lici Sánchez ordenó su remisión al Centro Nacional de Prevenidos (ex-Tacumbú).
Es en el marco de la operación Andina 2, ejecutada el 25 de octubre del año pasado por policías del Departamento Contra el Crimen Organizado Nacional y Transnacional (DCCONT), quienes capturaron cuando eso a Richar Ramón Rodríguez Ojeda, de 46 años; José Sixto Benítez Fernández, de 37 años; Willian Alberto Rodas Cáceres, de 32 años, y Graciela Elizabeth Ledesma Samaniego, de 43 años.
Esta última era en ese momento candidata a concejala de Villa Elisa por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y funcionaria nombrada del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), aunque comisionada en la Gobernación del Departamento Central (GDC).
La operación Andina 2 es una continuación de la operación Andina, llevada a cabo el 25 de setiembre de 2024.
Ambos casos estaban orientados contra una estructura que enviaba armas de contrabando a Brasil, en una modalidad similar, por ejemplo, a la de la operación Dakovo.
Tráfico de armas para surtir a organizaciones criminales brasileñas
Básicamente, estas organizaciones importaban legalmente armas desde Europa a través de empresas conocidas de Paraguay, luego simulaban la venta de esas mismas piezas a armerías de nuestro país que sin embargo figuraban solo en papeles.
Finalmente, esas armas eran vendidas a facciones criminales de Brasil como Comando Vermelho (CV) y Primer Comando da Capital (PCC).
El ahora encarcelado, Gustavo Ramón González Mujica, figuraba como dueño de la armería Caza y Pesca El Dorado, que en teoría funcionaba en la avenida San Antonio casi Ytororó de la ciudad de San Antonio, departamento Central.
Sin embargo, cuando los militares de la Dirección General de Material Bélico (Digemabel) fueron a verificar el local, encontraron que en el lugar en realidad funcionaba una ropería.
Según registros de Digemabel, la armería El Dorado tenía que tener en stock al menos 2007 armas de fuego para la venta al público.
Sin embargo, como el local ni siquiera existía, se presume que todas esas armas fueron desviadas o vendidas en el mercado negro.
De hecho, 53 pistolas que figuraban en el stock de El Dorado fueron incautados el año pasado en Brasil, en una operación de la Policía Federa (PF).