El pedido fue impulsado por la senadora Celeste Amarilla (PLRA) y los senadores Ever Villalba (PLRA) y Eduardo Nakayama (independiente) en busca que las instituciones involucradas expliquen cuáles fueron las acciones concretas ejecutadas para preservar el inmueble, declarado patrimonio cultural nacional y considerado un símbolo histórico de la lucha por los derechos civiles y políticos de las mujeres en Paraguay.
En la fundamentación del proyecto, se recordó que la vivienda ubicada sobre la calle Luis Alberto de Herrera N.º 892 entre Tacuarí y Estados Unidos, en Asunción, posee un “indudable valor histórico, cultural y simbólico” para el país.
El documento presentado ante el Senado sostiene que, pese a anuncios oficiales realizados meses atrás, la propiedad continúa expuesta a riesgos de degradación irreversible, sin que exista claridad pública sobre las medidas implementadas por los organismos responsables.
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Según se expuso, distintos medios de prensa reportaron que el inmueble permanece en evidente estado de abandono, con daños estructurales cada vez más notorios e incluso con presencia de ocupaciones irregulares dentro de la propiedad.
Senado pide detalles sobre convenio firmado en 2025
Los legisladores también solicitaron informes precisos sobre el convenio interinstitucional firmado en junio de 2025 entre la Secretaría Nacional de Cultura, el Instituto de Previsión Social y la Procuraduría General de la República, que tenía como objetivo impulsar acciones de restauración y puesta en valor de la casa de Serafina Dávalos.
En ese contexto, el Senado busca conocer cuáles fueron las obligaciones asumidas por cada institución, el estado actual del proceso de recuperación patrimonial, los recursos destinados y las medidas efectivamente ejecutadas desde la suscripción del acuerdo.
Patrimonio cultural y memoria histórica
El proyecto remarca que la preservación del patrimonio histórico y cultural “no puede quedar reducida únicamente a declaraciones formales o anuncios institucionales”, sino que requiere acciones efectivas y coordinadas por parte del Estado.
Asimismo, se recordó la relevancia histórica de Serafina Dávalos, quien adquirió inicialmente el inmueble en 1914 y posteriormente unificó terrenos linderos en 1928, consolidando la propiedad que hoy forma parte de la memoria histórica nacional.
Los senadores advirtieron que la situación genera creciente preocupación ciudadana debido al deterioro visible del inmueble y a la falta de resultados concretos respecto a su conservación, pese a tratarse de un bien patrimonial ligado a una de las figuras más emblemáticas de la historia jurídica y social paraguaya.
Incluso ensayaron la posibilidad de solicitar una reprogramación presupuestaria para restaurar la vivienda de Dávalos.