3 de octubre de 2026

Desde hace varios años se espera la habilitación de la balsa entre Puerto Irala (Paraguay) y Puerto Libertad (Argentina). Pese a que la infraestructura y las documentaciones están listas, la burocracia en el lado argentino traba el funcionamiento de la embarcación.

MARÍA ANTONIA. Una balsa que llegó hace tres años para cruzar el río Tebicuary desde María Antonia hacia Misiones fue retirada de una supuesta propiedad privada y abandonada en la ribera. Los vecinos piden al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y a las autoridades locales que le den uso a la embarcación.

DOMINGO MARTÍNEZ DE IRALA. La anhelada balsa que conectará este distrito de Alto Paraná con el municipio argentino de Puerto Libertad, en la provincia de Misiones, ya cuenta con todos los permisos técnicos y la infraestructura necesaria para iniciar sus operaciones. Sin embargo, su puesta en funcionamiento depende exclusivamente de una decisión política del gobierno argentino, que no ha designado al personal requerido para el área de control aduanero. Ante esta situación, el intendente de Puerto Libertad solicitó la intervención del presidente paraguayo Santiago Peña para destrabar el proceso. La empresa aclaró que la balsa se habilitará en Domingo Martínez de Irala.

La precaria balsa que conecta la colonia Pengo San Miguel, del distrito de Los Cedrales, con el kilómetro 24 Monday de la ciudad de Minga Guazú, volvió a averiarse el fin de semana pasado. La situación deja aislados nuevamente a los pobladores de la zona.

Dos importantes y esperadas conexiones internacionales en Alto Paraná van quedando nuevamente como materia pendiente en este 2025. Tanto el puente de la Integración con Brasil en Presidente Franco como la balsa con Argentina en Domingo Martínez de Irala no tienen aún fecha de habilitación.

La balsa que se utiliza para cruzar el río Apa, nuevamente está operativa luego de unos días paralizada debido la desborde del cauce. También el riacho Kalí y el estero Guasu han vuelto a su nivel. Las lluvias registradas en la zona habían provocado que las aguas impidieran la normal circulación de vehículos, dejando semiaislados a los pobladores de San Carlos del Apa.