30 de mayo de 2026

El país combina una proyección de crecimiento de 4,2% para 2026, inflación interanual de 2,3% a abril, tasa de política monetaria contenida, grado de inversión y un riesgo país que descendió hasta los 100 puntos básicos. Para el economista Alexandre Perini, ese escenario abre oportunidades, pero también obliga a mirar señales que pueden condicionar el ciclo.

La incorporación obligatoria de los contratados públicos a la Caja Fiscal abre un debate más amplio que el previsional: cómo financiar el sistema sin profundizar la fragilidad de trabajadores que ya enfrentan menor estabilidad, menor protección y menos margen para absorber una pérdida inmediata de ingresos.

AYOLAS. El incremento en el precio del combustible golpea al sector pesquero comercial, que ya desde hace meses no puede desarrollar actividades debido a la pronunciada bajante del río Paraná y la presencia de algas. Así lo señaló el representante de la Asociación de Pescadores Profesionales Unidos de Ayolas, Rolando Ferreira. Indicó que la EBY guarda silencio ante los reclamos, por lo que no se descartan medidas de fuerza frente a los portones de la binacional.

AYOLAS. El dirigente social y abogado Vidal Cáceres señaló que los blindajes existentes en las binacionales Yacyretá e Itaipú permiten favorecer con altos salarios a actores políticos, principalmente a quienes forman parte del Gobierno. Indicó que, en la actualidad, Yacyretá cuenta con un presupuesto de unos US$ 80 millones destinados al pago de salarios, cifra que calificó como exorbitante.
El presidente de la República advirtió con énfasis a los ministros que, en la segunda mitad de su mandato, las evaluaciones de sus respectivos desempeños serán continuas y “cada vez más rigurosas”, debido a la “directa” presión ciudadana. Según les dijo, la llamada de atención no debe asustarles, pero tampoco hacer que se sientan cómodos, es decir, que sigan siendo inoperantes. Los ministros se aferran al puesto con uñas y dientes; habrá que ver si esta vez alguno tiene el decoro de “ceder la posta”. Si nada de eso ocurre, habría que hacer entender a algunos que sus servicios no son imprescindibles, en absoluto. Los nombres y apellidos se desprenden de las propias palabras de Santiago Peña, por lo demás no carente de una autocrítica implícita. Al fin y al cabo, a él le corresponde la responsabilidad final por la pobre gestión gubernativa exhibida hasta hoy.