24 de mayo de 2026

BRASILIA. El alza de los precios de los combustibles presiona la economía de Brasil. El Gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva analiza reforzar las medidas para frenar el impacto sobre el poder adquisitivo de la población.
El conflicto en Medio Oriente está generando una de las mayores tensiones energéticas de las últimas décadas, con efectos directos sobre los precios, el comercio internacional y la seguridad energética global. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés), la interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz provocó una caída abrupta en los flujos de petróleo y gas, configurando el mayor shock de oferta en la historia del mercado petrolero. Ante este escenario, los 32 países miembros del organismo acordaron a mediados de marzo liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, en la mayor acción coordinada desde su creación.

Cuatro emblemas concentran el 57% del mercado de combustibles en nuestro país, que el año pasado movió casi 3.700 millones de litros. En este escenario competitivo, el sector enfrenta incertidumbres por los recientes reajustes impulsados por la guerra en Medio Oriente.
La suba de los combustibles en nuestro país ya alcanza hasta 44% en el sector privado y 21% en Petropar, en medio de la persistente incertidumbre en los precios internacionales. Especialistas advierten que los valores seguirán presionados al alza, mientras que la reducción de la base imponible del ISC resulta difícil en un escenario de “default interno”, lo que obliga a enfocarse en la racionalización del consumo.

La dinámica de precios de combustibles en la frontera seca entre Paraguay y Brasil actualmente es ligeramente favorable en Pedro Juan Caballero en comparación con la fronteriza ciudad del vecino país, según algunos datos proporcionados desde ese sector del comercio en la zona.

Tras el fuerte aumento de los combustibles, la Asociación de Transportistas de Ganado actualizó sus tarifas. El gremio señaló que el ajuste responde al incremento en los costos operativos y anticipó que el traslado de animales a destino final será más caro para el consumidor.