Según la información comunicada por la fiscalía, la Agencia de Seguridad Interna polaca (ABW) aprehendió el pasado martes a un ruso "procedente del Cáucaso", al que se mantendrá en prisión preventiva al menos durante los próximos tres meses a petición del fiscal.
Un juez aprobó la detención temporal del ciudadano ruso "para asegurar un correcto desarrollo de los procedimientos legales y debido al temor real de que el sospechoso escape".
Los resultados preliminares de la investigación indican, según las autoridades polacas, que el detenido "participó en combates en Siria" antes de llegar a Polonia y que "primero trabajó para la organización Jabhat al Nusra, luego para Al Qaeda y recientemente se unió al ISIS, es decir, al Estado Islámico".
Según el fiscal del caso, al detenido se le acusa de participar en actos terroristas, un delito que según artículo 258 del Código Penal polaco puede suponer hasta ocho años de prisión.
En junio de 2023 la Guardia Fronteriza de Polonia deportó a un inmigrante de Tayikistán que entró al país desde Bielorrusia y que, según aseguró la portavoz Anna Michalska, tenía "vínculos probados con el terrorismo y representaba una amenaza para la seguridad del Estado polaco".
Además, en julio de ese año, el ministerio de Interior polaco informó de la detención en Poznán (oeste) de un polaco de 18 años que "estaba en contacto permanente con personas que afirmaban ser representantes del Estado Islámico" y supuestamente preparaba un atentado con explosivos.
Actualmente, solo hay una persona encarcelada en Polonia por preparar atentados terroristas en coordinación con extremistas islamistas, el polaco Dawid L., detenido en Radom (centro) en 2015 y condenado a 15 años de cárcel por recaudar fondos para una organización terrorista y planear ataques contra el Estado.