La jornada incluyó el mayor despliegue de actividades, exhibiciones y materiales divulgativos desde la aprobación de la nueva normativa local.
El Comité de Salvaguarda de la Seguridad Nacional organizó el acto central en el Centro de Convenciones y Exposiciones, al que asistieron las principales autoridades del territorio, que subrayaron que la estabilidad y prosperidad de la región dependen de mantener actualizado su entramado jurídico y fomentar una conciencia social en torno a esta materia.
Durante el encuentro se difundieron mensajes de altos cargos de la China continental, que instaron a una "unidad absoluta" en torno a la Ley de Seguridad Nacional de 2020 y al Artículo 23, y advirtieron de que los peligros “no han desaparecido” pese a la aparente calma actual.
El jefe del Ejecutivo, John Lee, afirmó que la urbe ha pasado "del caos a la estabilidad" gracias al marco legal impulsado en los últimos años y subrayó que su prioridad es ahora arraigar una cultura de seguridad extendida a todos los sectores.
El plan oficial fija como uno de sus ejes el combate contra la llamada "resistencia blanda", término que agrupa expresiones críticas consideradas contrarias al orden, sobre todo en centros educativos, redes sociales y servicios municipales.
También prevé mejorar la coordinación administrativa, responder con mayor rapidez a la desinformación y ampliar la formación al funcionariado.
El programa conmemorativo de este año coincide con el inicio del nuevo plan quinquenal chino y con el refuerzo del concepto de "seguridad holística", que vincula protección institucional, cohesión social y desarrollo económico.
Entre las actividades destacó una obra teatral sobre la guerra de resistencia contra Japón, que empleó lenguaje despectivo hacia los japoneses con el propósito de alimentar el sentimiento patriótico.
Este tipo de producciones son frecuentes en el continente, pero hasta ahora eran poco habituales en Hong Kong, que se ha alineado con Pekín en la disputa con Tokio tras declaraciones sobre un posible conflicto en Taiwán.
Tanto las autoridades locales como las centrales insisten en que el principio de 'un país, dos sistemas' sigue vigente y garantiza el "alto grado de autonomía" recogido en la Declaración Conjunta Sino-Británica y en la Ley Básica.
Grupos prodemocracia recuerdan, sin embargo, que la legislación impuesta por Pekín ha originado una amplia campaña contra la disidencia, la disolución de asociaciones y el procesamiento de activistas, entre ellos el empresario Jimmy Lai, condenado este año a veinte años de prisión.
Otros procesos emblemáticos, como el juicio a la antigua Alianza en Apoyo de los Movimientos Democráticos de China, ilustran, según organizaciones de derechos humanos, el impacto de las nuevas normas sobre la libertad de expresión y reunión en la excolonia británica.