"No son provocaciones aisladas o incidentes aleatorios. Son consecuencias directas de la agresión rusa contra Ucrania y un recordatorio de lo cerca que está la guerra", dijo en una rueda de prensa conjunta en Vilna el presidente lituano, Gitanas Nauseda, en relación a los sucesos, que inscribió dentro de una estrategia de "guerra híbrida" rusa.
"Los cielos sobre el (mar) Báltico no son lo suficientemente seguros", lamentó, y denunció que "a diario" se producen sucesos como incursiones de drones, interferencias electrónicas, campañas de desinformación, alegaciones falsas e incluso amenazas de sabotaje.
Por todo ello, las "palabras de solidaridad" por sí solas no son suficientes, sino que la Unión Europea (UE) debe actuar de forma rápida y concreta para fortalecer la seguridad del flanco oriental, dijo Nauseda.
En este sentido, llamó a implementar cuanto antes la iniciativa Vigilancia del Flanco Oriental, un proyecto de defensa propuesto por la CE para incrementar la vigilancia del espacio aéreo y mejorar los sistemas antidrones, las defensas antiaéreas y la movilidad militar.
"Europa no puede permitirse seguir retrasando su respuesta a nuevos tipos de amenaza. Necesitamos sistemas de radares modernos, sensores, sistemas de intercepción y una coordinación regional estrecha", declaró.
Tanto él como sus colegas bálticos -el presidente letón, Edgars Rinkēvičs, y el estonio, Alar Karis,- reiteraron que sus países no han permitido a Ucrania usar su territorio ni su espacio aéreo para lanzar ataques contra objetivos rusos, tal y como sostiene Moscú.
Kiev mientras tanto ha afirmado que sus drones fueron desviados por Rusia mediante la guerra electrónica.
Von der Leyen transmitió su "total solidaridad" a la población de los tres Estados, parte de la cual en la última semana ha vivido alertas antiaéreas casi diarias y ha tenido que refugiarse ante la amenaza de las incursiones de drones.
"Hoy ocurre aquí, mañana puede ser en otro punto de la frontera este", dijo, responsabilizando a Rusia de emplear una estrategia deliberada para "desestabilizar las sociedades democráticas" al desviar fuera de su territorio los drones lanzados por Ucrania.
En relación a la respuesta comunitaria a estas incursiones, la presidenta de la CE recordó que los países bálticos van a recibir en total 12.000 millones de euros a través del instrumento financiero Acción para la Seguridad de Europa (SAFE) para invertir en la producción industrial en defensa.
"Ya hemos firmado el plan SAFE de Lituania y estamos listos para firmarlo con Estonia y Letonia en cualquier momento", recalcó.
Además, señaló que se han redirigido 1.500 millones de euros de los fondos europeos de cohesión para mejorar la preparación defensiva, la vigilancia de fronteras y la seguridad económica en los países bálticos.
También instó a cerrar lo que calificó de "vacíos de preparación", que han quedado expuestos por los incidentes con drones, y a unificar los sistemas de alerta y mejorar la coordinación transfronteriza y propuso evaluar los sistemas antidrones y de alerta temprana de la región para detectar los puntos vulnerables.
"Por desgracia, los ataques híbridos y los ciberataques, la interferencia extranjera y la desinformación aparecen regularmente", dijo Von der Leyen, quien planteó que habría que desarrollar un protocolo para estas situaciones de forma que se puedan movilizar rápidamente los instrumentos europeos disponibles.