Según ese recuento oficial, la participación cayó así un 59 % respecto al sábado 24 de octubre, cuando se contabilizaron 37.000 manifestantes, y un 78 % frente a los 67.000 participantes de la jornada del 17 de octubre, marcada por disturbios, destrozos y saqueos sufridos por unos 3.000 comercios.
El número de acciones de protesta también disminuyó desde las 198 registradas el 17 de octubre hasta las 108 del día 24 y las 65 de este sábado, indicó el Ministerio de Interior.
Se trata de cifras comparables que no incluyen, en ninguno de los casos, la participación de las manifestaciones en París, fijadas para comenzar a partir de las 14 horas en los tres sábados de movilizaciones, incluido hoy.
Por el momento, hasta las 16.00 horas (14.00 GMT) las manifestaciones trascurrían en un ambiente tranquilo, según las autoridades y los medios de comunicación franceses.
Sin embargo, el Gobierno está en alerta por la constatación de llamamientos en las redes sociales, por parte de grupos de extrema izquierda y de otros colectivos radicalizados, para provocar disturbios, cometer saqueos y aprovechar la celebración de Halloween para organizar concentraciones violentas, especialmente por la noche.
Además de las restricciones a las manifestaciones, desde anoche se impusieron toques de queda para todo el fin de semana en algunas zonas de París como la plaza de la República y el área comercial de Châtelet-Les Halles, donde se produjeron numerosos saqueos el fin de semana del 17 y el 18 de octubre.
Los menores no acompañados de al menos un representante legal no podrán tampoco circular a partir de las 21 horas en varios barrios de la capital, así como en otras ciudades de Francia.
El Gobierno ha dispuesto un operativo policial excepcional de 70.000 agentes en todo el territorio nacional, con policías, gendarmes, unidades móviles, vehículos blindados, drones y helicópteros.