Estudio preliminar: un componente de la ayahuasca podría aliviar síntomas de depresión

Ayahuasca.Shutterstock

Un ensayo clínico con 34 adultos revela que una única dosis de dimetiltriptamina (DMT) reduce rápidamente los síntomas de depresión. Este hallazgo plantea nuevas perspectivas en el tratamiento de un trastorno que afecta a millones globalmente.

Una sola dosis de dimetiltriptamina -principio activo de la ayahuasca- y administrada con apoyo psicológico redujo rápidamente los síntomas depresivos, según un pequeño ensayo clínico realizado con 34 adultos con depresión clínica.

DMT (dimetiltriptamina).

No obstante, según los autores, son necesarios más y mayores estudios para confirmar la eficacia de la dimetiltriptamina (DMT), que se encuentra detrás de los efectos psicodélicos de la ayahuasca.

El trastorno depresivo mayor o depresión clínica es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial, pero muchas personas no responden a los tratamientos existentes, que además están asociados a varios efectos secundarios, como disfunción sexual, aumento de peso y trastornos del sueño.

La terapia asistida con psicodélicos, incluidos los enfoques que utilizan psilocibina (un compuesto que se encuentra, por ejemplo, en las setas alucinógenas), se ha mostrado prometedora. Sin embargo, sus efectos psicodélicos persisten durante unas dos horas, lo que hace que las sesiones terapéuticas sean largas y difíciles de ampliar, recuerda un resumen de la revista.

Por el contrario, la DMT es una molécula psicodélica de acción rápida que, cuando se administra por vía intravenosa, provoca un breve período de efectos psicodélicos subjetivos, de unos 30 minutos.

No estaba claro si un psicodélico de acción tan rápida podía proporcionar efectos antidepresivos similares a los de la psilocibina.

El estudio

Para aclararlo, el equipo dirigido por David Erritzoe, del Imperial College de Londres, realizó un ensayo clínico de fase 2 en dos etapas, en el que participaron 34 adultos con depresión.

Estos fueron asignados aleatoriamente para recibir DMT (17 de ellos) o un placebo en la primera etapa, que fue ciega. Dos semanas después se llevó a cabo una “etiqueta abierta”, en la que voluntarios e investigadores sabían qué tratamiento se estaba administrando (aquí se dio DMT a todos los participantes).

Después de dos semanas, los que habían recibido DMT en la primera etapa mostraron una mayor reducción en las puntuaciones de depresión en una herramienta de diagnóstico clínico llamada “escala de evaluación de la depresión de Montgomery-Åsberg”, en comparación con los que habían recibido el placebo. Las mejoras ya eran evidentes después de una semana.

Durante la fase abierta, los efectos antidepresivos duraron 12 semanas y no se observaron diferencias en las puntuaciones de la citada escala entre las personas que habían recibido una dosis y las que habían percibido dos.

La mayoría de los efectos adversos fueron leves o moderados, como dolor en el lugar de la infusión, náuseas o ansiedad temporal, y no se notificaron resultados secundarios graves relacionados con el tratamiento.

Los autores señalan que se necesitan estudios más amplios para confirmar la eficacia del DMT en el tratamiento de la depresión, la duración de sus beneficios y su comparación con otras terapias existentes.

Lo
más leído
del día