La decisión de la jueza Maxine Chesney, del Distrito Norte de California, responde así a una demanda presentada por Amazon en noviembre pasado. En ella, el titán del comercio electrónico acusó a Perplexity de utilizar métodos para "ocultar" sus agentes de IA y seguir rastreando su sitio web sin autorización.
En su fallo, fechado el lunes, la jueza Chesney señaló que Amazon presentó "pruebas sólidas" de que el navegador Comet, desarrollado por Perplexity, accedió a su plataforma bajo dirección de los usuarios, pero sin el permiso explícito de la compañía.
El tribunal destacó que Amazon ha demostrado una "probabilidad de éxito" en sus argumentos, tras documentar gastos superiores a los 5.000 dólares y "numerosas horas" de trabajo de sus empleados para desarrollar herramientas que bloqueen el acceso de Comet a los sistemas privados de sus clientes.
Amazon sostiene que los agentes de Perplexity representan un riesgo de seguridad, ya que pueden operar dentro de sistemas protegidos, incluyendo cuentas privadas que requieren contraseña. Asimismo, la empresa argumentó que estos sistemas de IA distorsionan su negocio publicitario.
Actualmente, Amazon mantiene restricciones estrictas contra agentes externos de IA y bloquea herramientas como ChatGPT de OpenAI. El que sí que tiene acceso es Rufus, el agende de IA de Amazon.