“Realmente estamos muy contentos con la participación de profesionales y productores en este simposio, y sobre todo el interés que le han dado, pues se habló de la sanidad de la soja desde la misma semilla, suelo, desarrollo, comportamiento de enfermedades, uso de productos, el impacto en lo económico, entre otros temas”, destacó Morel.
Dinámica de las enfermedades
“La realidad de la agricultura en Paraguay nos demuestra que esto es tan dinámico, que a medida que pasa el tiempo y se dan los procesos productivos, también se van presentando nuevos desafíos en cuanto a enfermedades tanto en resistencia como en severidad, por lo que el productor sabe que debe ser eficiente en la toma de decisiones para adelantarse a los problemas”, explicó.
Una enfermedad que ha crecido
A la consulta de si hay enfermedades que están presentando una mayor incidencia, el especialista dijo, “las manchas o también conocidas como enfermedades de fin de ciclo son un problema, causado por Cercospora kikuchii o la Corynespora cassiicoa han demostrado una mayor severidad. Sin embargo la que realmente está llamando la atención y preocupa actualmente la incidencia de otras enfermedades foliares, como la “mancha ojo de rana”, que no representaba un gran problema. Está enfermedad puede afectar a las hojas, tallos, semillas y vainas de la soja”.
Una real rotación de cultivo
“Paraguay es uno de los países que mejor aplica la siembra directa y la agricultura conservacionista en el mundo, sin embargo, como las enfermedades no son fáciles de controlar es fundamental que los productores apliquen como medida principal una real rotación de cultivo. Por ejemplo, si el productor siembra en un año productivo soja, luego soja zafriña, luego maíz, luego trigo y luego empieza con el mismo sistema, las enfermedades se van a mantener”, enfatizó el fitopatólogo.
Romper el ciclo de la enfermedad
“Una de las formas de romper o cortar el ciclo del inóculo de las enfermedades es realizando una rotación de cultivos con abonos verdes u otra especie que no sea de la misma, ya que los mismos quedan en los rastrojos de cultivos anteriores y permanecen como hospedantes hasta que se vuelvan a sembrar y aparecen con más fuerza”, confirmó Morel.
Combinación de productos
Sobre qué productos a utilizar para el control de enfermedades el ingeniero explicó, “debemos partir de la base que no existe producto milagroso, pero dentro de eso, la prevención siempre va a ser la mejor decisión que va a tomar el productor, por ejemplo, el productor no puede esperar a que le venga la roya o las manchas, él debe hacer ya un tratamiento preventivo, pudiendo optarse por alguna carboxamida, algún triazoles y algún multisitio, no hay mucho secreto”.
Cuidado del ambiente
Le preguntamos sobre la residualidad de los productos, su contacto con el suelo y el cuidado del medio ambiente y dijo: “Esta demostrado que las empresas que fabrican los productos trabajan permanentemente en el uso de moléculas y creación de productos que controlen las enfermedades sin dañar el medio ambiente, la mayoría de los productos que se utilizan son de franja verde y están probados antes de ser lanzados para su comercialización”, indicó el ingeniero, directivo de Fitolab.
Roya en Paraguay
“Finalmente debemos destacar que en Paraguay hay un antes y un después de la roya, y si bien en la campaña 2014/2015 se tuvieron enormes pérdidas, la mayoría de los productores han aprendido la importancia de establecer el manejo preventivo, mejor manejo de productos químicos, y a partir de allí se lograron niveles de productividad altos. Un desafío que tenemos es seguir estudiando más sobre las enfermedades de suelo que atacan a las semillas, en eso debemos insistir”, finalizó el profesional que junto con Productiva C&M organizaron el Simposio de Sanidad de Soja.
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