Con una inversión directa estimada de US$ 650 millones, el proyecto cuenta con el apoyo de un consorcio de capital diversificado que incluye patrocinadores industriales, inversionistas globales de capital privado enfocados en hidrógeno y bancos de desarrollo.
Además está respaldado por un paquete de financiamiento de deuda por US$ 420 millones, para el cual BID Invest actuó como coordinador financiero global y como el mayor prestamista individual.
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Impacto en la generación de empleo
Esta iniciativa respaldará el objetivo de largo plazo del país de avanzar e integrarse en la cadena de valor, transformando su abundante energía renovable (hidroeléctrica) en procesos industriales de mayor valor agregado, al tiempo que generará empleo, fortalecerá la resiliencia de la cadena de suministro de fertilizantes e insumos agrícolas clave y promoverá la diversificación industrial.
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Las entidades esperan que el proyecto tenga un impacto en la generación de 1.265 empleos directos, y más de 200 puestos durante las fases de construcción y operación.