Paraguay duplicó su red vial en una década, pero el saneamiento sigue rezagado

CAF organizó un diálogo sobre agua y saneamiento como prioridad para el desarrollo de Paraguay en la Casa de la Integración del organismo en Asunción.

Paraguay duplicó sus obras viales en diez años, pero relegó el saneamiento, pues solo el 16% de la población cuenta con alcantarillado sanitario y la mayoría de las aguas residuales se descarga sin tratamiento en ríos y arroyos, agravando la contaminación de acuíferos y del ambiente.

El crecimiento de la infraestructura vial en Paraguay durante la última década contrasta con el lento avance del saneamiento básico como alcantarillados cloacales y plantas de tratamiento, que sigue en déficit e impacta directamente en la salud pública, el ambiente y el desarrollo social.

La brecha de nuestro país respecto a los países de la región fue uno de los ejes centrales del encuentro “Saneamiento para el Desarrollo: Decisiones estratégicas para cerrar la brecha” que se realizó ayer por la tarde, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).

Durante el evento, en la Casa de la Integración CAF, autoridades nacionales y referentes regionales coincidieron en que el país enfrenta un atraso crítico en obras cloacales, pese a su sostenido crecimiento económico.

La directora de Agua y Saneamiento del MOPC, Claudia Crosa, expuso con datos contundentes la disparidad en la inversión pública. Es que nuestro país duplicó su red vial en una década, pero el saneamiento básico quedó en el olvido.

Claudia Crosa presentó los datos del país en el encuentro 'Saneamiento para el Desarrollo' de CAF, donde discutieron las prioridades de saneamiento en Paraguay.

Crecimiento en rutas, pero obras cloacales quedaron en el olvido

Según detalló Crosa, la red de rutas pavimentadas pasó de 5.857 km en 2015 a unos 10.593 km en 2025, lo que representa un crecimiento del 82%. En contraste, “el alcantarillado sanitario apenas creció del 10% al 16%, y el tratamiento de aguas residuales del 2% al 10,6% en el mismo periodo”.

La funcionaria subrayó que este avance limitado implicó una inversión de unos US$ 300 millones, muy lejos de los recursos necesarios para cerrar la brecha. “Para alcanzar una cobertura universal de agua y saneamiento necesitamos alrededor de US$ 6.000 millones”, advirtió.

La funcionaria cuestionó la priorización histórica de la inversión pública en rutas: “Estamos poniendo la plata en redes viales, que impactan en la economía, pero el saneamiento impacta directamente en la salud pública, en el desarrollo de los niños y en la dignidad de las personas”.

Actualmente, la cobertura de alcantarillado sanitario alcanza apenas el 16% a nivel nacional, mientras que cerca del 90% de las aguas residuales no recibe tratamiento adecuado.

Agua servida.

Un problema estructural en la región, pero más agudo en Paraguay

Desde una mirada regional, el gerente de Desarrollo Territorial Sostenible de CAF, Julián Suárez Migliozzi, advirtió que el problema es generalizado, aunque particularmente crítico en Paraguay.

“En América Latina y el Caribe, unas 320 millones de personas carecen de acceso seguro al saneamiento. Estamos hablando de prácticamente la mitad de la población”, señaló.

Sin embargo, remarcó que Paraguay se encuentra muy por debajo del promedio regional. “La cobertura de alcantarillado en la región ronda el 49%, mientras que en Paraguay es de apenas 16%. La brecha es enorme”, sostuvo.

El especialista insistió en que la falta de saneamiento tiene efectos transversales: “El saneamiento está en la intersección entre la productividad económica, la agenda social y la sostenibilidad ambiental. Cuando falla el saneamiento, falla el desarrollo”.

También alertó sobre los costos de no invertir en el sector. “No priorizar el saneamiento es caro, muy caro. Por cada dólar invertido, el retorno económico es de siete veces”, indicó.

En el plano social, destacó su impacto en la educación: “29 millones de niños en la región asisten a escuelas sin condiciones adecuadas de saneamiento, lo que incide directamente en la deserción escolar, especialmente en niñas”.

Decisión política y reformas para cerrar la brecha

A su turno, el vicepresidente del Consejo Latinoamericano del Agua, José Luis Inglese, puso el foco en la necesidad de decisiones políticas firmes para revertir el atraso.

“El desarrollo que ha tenido Paraguay no se ha correspondido con el mismo avance en agua y saneamiento”, afirmó.

Para graficar la importancia del servicio, apeló a una comparación cotidiana: “Si uno usa agua en su casa pero no tiene cómo evacuarla, la habitabilidad se vuelve imposible. En las ciudades pasa exactamente lo mismo”.

Inglese sostuvo que cerrar la brecha requiere medidas estructurales. “Primero, decisión política. Segundo, capacidad operativa. Sin eso, no hay forma de avanzar”, enfatizó.

Recordó además la experiencia de Argentina, donde un fuerte ajuste tarifario y reformas institucionales permitieron ampliar la cobertura. “La situación era insostenible y la decisión política permitió iniciar el cambio”, explicó.

Cloaca abierta en barrio Mburicaó inunda la vereda y la calle Teniente Martínez Ramella, frente a una de las sedes del Conservatorio Nacional de Música.

Financiamiento, regulación y gobernanza

El presidente del Consejo Latinoamericano del Agua, Benedito Braga, coincidió en que el éxito de las políticas de saneamiento depende de varios factores.

“El primero es el financiamiento sostenible, con apoyo de organismos multilaterales. El segundo es la gobernanza corporativa, con transparencia”, indicó.

También destacó la importancia de contar con entes reguladores independientes y esquemas innovadores de ejecución. “No se trata solo de construir infraestructura, sino de pagar por resultados”, explicó, en referencia a modelos aplicados en Brasil.

No obstante, remarcó que el elemento determinante sigue siendo político: “Sin voluntad política no se hace nada en agua y saneamiento”.

Braga advirtió que la región atraviesa una etapa clave. “Primero se avanzó en agua potable. Ahora es el tiempo del saneamiento. Es necesario que los más altos niveles de decisión comprendan la urgencia de este tema”, concluyó.

Avances puntuales, pero insuficientes

Desde el MOPC destacaron algunos proyectos en ejecución con financiamiento de CAF, como los sistemas de saneamiento en ciudades intermedias y nuevas plantas de tratamiento. Varios de estos proyectos han avanzado con lentitud, ante un escenario fiscal presionado.

Sin embargo, el propio MOPC reconoció que estos avances tendrán un impacto limitado en los indicadores nacionales.

“Con los proyectos en marcha vamos a incrementar apenas entre 1,6% y 4% la cobertura a nivel país”, admitió Crosa.

El desafío, coinciden los expertos, no es solo técnico ni financiero, sino político, pues se debe transformar el saneamiento en una prioridad nacional al mismo nivel que otras obras de infraestructura.

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