El presidente Santiago Peña defendió el programa Hambre Cero como una inversión en las próximas generaciones y cuestionó la percepción que, a su criterio, transmiten los medios de comunicación sobre la situación del país.
Sus declaraciones se producen en medio de cuestionamientos sobre la administración de los recursos destinados a la alimentación escolar, la calidad de los alimentos y las denuncias de politización en la contratación y el despido de trabajadores.
También existen críticas sobre la distribución de los beneficios del programa, que este año maneja un presupuesto de US$ 318 millones y cuya ejecución es cuestionada por su concentración en las gobernaciones administradas por dirigentes colorados.
“Nosotros que nos alimentamos de los diarios, de los medios de comunicación masiva, uno sentiría que el país se está incendiando”, expresó primeramente Peña durante su discurso en la apertura de la sexta edición del Foro y Exposición Cavialpa 2026, realizada en la fecha en el Gran Teatro del Banco Central del Paraguay (BCP).
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El mandatario pidió mirar los indicadores generales y no solamente los episodios puntuales. “Pero cuando uno se aleja, mira desde veinte mil pies de altura y deja de mirar las anécdotas, deja de mirar el incidente puntual y empieza a mirar los grandes números, nos estamos dando cuenta de que Paraguay se está acercando probablemente al fin de otra época”, manifestó.
Defendió el programa Hambre Cero: “Infraestructura mental”
En ese contexto, más adelante Peña defendió el programa de alimentación escolar Hambre Cero, que según el mandatario “volvió a ocupar titulares” por los cuestionamientos sobre su manejo y presunta utilización política.
“Un programa como el programa Hambre Cero en las escuelas, que hoy ocupa nuevamente muchos titulares y se hace ver como una herramienta de gestión política, les quiero asegurar que es muy poco comprendida y no están dimensionando el impacto que va a tener en las próximas generaciones”, afirmó.
Peña sostuvo que la alimentación escolar debe entenderse como una inversión en las capacidades de los niños y en el futuro del país, más allá de las críticas que rodean al programa.
“La infraestructura más fuerte y más importante y donde la rentabilidad es más alta, es en la infraestructura mental de las personas”, expresó.
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El presidente argumentó que permanecer más tiempo en la escuela y recibir una alimentación adecuada puede contribuir al aprendizaje de los estudiantes y al desarrollo de capacidades que, según dijo, sus padres no tuvieron la oportunidad de adquirir.
“Ese niño que hoy se queda más tiempo en la escuela, ese niño que tiene una alimentación nutricional, que le va a permitir poder desarrollar capacidades que sus padres no pudieron desarrollar en el entendimiento del aprendizaje y, por supuesto, en resolver los grandes problemas que tiene nuestra sociedad en los próximos años”, manifestó.
En otro tramo de su intervención, Peña lamentó las disputas entre paraguayos y llamó a superar las diferencias partidarias e ideológicas. “Muchas veces tenemos que estar en esta disyuntiva de Olimpia-Cerro. Yo sé que no es el mejor momento para hacer esta diferencia. Colorados, liberales, derecha, izquierda”, expresó.
Asimismo, sostuvo que el país logró sobrellevar esas diferencias durante la última década y vinculó esa capacidad con la estabilidad política.
“Y, sin embargo, los paraguayos, mal que les pese a muchos, a lo largo de esta última década hemos sabido sobrellevar muchas de nuestras diferencias. Ha sido duro, claro que ha sido duro, pero hemos sabido sobrellevar y por eso hoy Paraguay goza de una estabilidad política que para nosotros no es evidente”, afirmó.