BUENOS AIRES (AFP, EFE). Con el escrutinio del 98,67%, los candidatos peronistas a la presidencia y a la vicepresidencia, Alberto Fernández y Cristina Fernández, respectivamente, gozaron del 47,65 % del apoyo electoral, lo que equivale a 11.622.020 votos.
Mientras que el oficialismo, al frente de Macri y Pichetto obtuvo un 32,08% de los votos, lo que representa 7.824.996 papeletas y 15 puntos de diferencia con el partido que se llevó la victoria, el Frente de Todos, a cargo de la fórmula Fernández.
En el día después de la demoledora caída electoral y el cierre del mercado bursátil, el presidente Macri dijo que buscará revertir en octubre la derrota electoral de las primarias, aseguró que no habrá cambios en su Gabinete, prometió tomar medidas económicas y culpó al kirchnerismo por la reacción de los mercados.
Señaló que “el kirchnerismo ya gobernó, el mundo conoce lo que hizo”, en referencia a las políticas proteccionistas y de subsidios de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015).
Tras los inesperados resultados de las primarias los inversores sacaron sus propias cuentas: Macri, el candidato “pro mercado”, difícilmente remontará puntos de cara a las presidenciales del 27 de octubre.
Con una victoria casi asegurada del peronista Alberto Fernández, de duro predicamento contra la especulación financiera durante la campaña, la reacción de los inversores fue ayer más que de aversión al riesgo, de pánico y súbito abandono de posiciones en activos argentinos.
Los nervios de punta de los inversores también se hicieron notar en la plaza cambiaria.
En el mercado minorista, el precio del dólar estadounidense dio un salto del 19%, hasta los 57,30 pesos por unidad para la venta en el estatal Banco Nación, aunque en bancos privados y casas de cambio el valor de cierre promedió los 58,25 pesos por unidad.
Para tratar de frenar la disparada de la moneda estadounidense, el Banco Central elevó fuertemente la tasa de referencia –marcada por la colocación de Letras de Liquidez–, hasta el 74%, e intervino de forma directa en el mercado cambiario vendiendo dólares de sus reservas.
Primera vuelta, en octubre
Para acceder en primera vuelta a la Jefatura de Estado argentina es necesario obtener el 45% de los votos en las generales o más del 40% con una diferencia de 10% sobre el más inmediato rival, por lo que si se repiten los resultados de las primeras en los comicios de octubre, Alberto Fernández ganaría sin necesidad de una segunda vuelta. Mauricio Macri va en busca de la reelección con una economía en recesión, tasa de desempleo de 10,1% e índice de pobreza del 32% de la población.