LONDRES (AFP, EFE). La Cámara de los Lores respaldó la ley promulgada por el primer ministro, el conservador Boris Johnson, que permitirá que la ruptura con el bloque comunitario se materialice el próximo día 31.
El 1 de febrero se iniciará un periodo de transición de once meses, hasta el 31 de diciembre, en el que el Reino Unido continuará ligado a las estructuras comunitarias y cumpliendo las normas de la Unión.
En ese plazo, Londres y Bruselas deben negociar los términos de su futura relación bilateral, que no están detallados en el acuerdo de salida.
En las últimas semanas, Bruselas ha advertido sin embargo que once meses es un plazo demasiado corto para alcanzar un acuerdo comercial completo con los británicos.
En materia comercial, Londres solo ambiciona un simple acuerdo de libre comercio.
Del lado europeo, ahora le toca al Parlamento Europeo, probablemente en una votación el 29 de enero.
Mientras tanto, la Comisión Europea presentará un mandato de negociación a los 27 países del bloque que deberán aprobarlo en una reunión ministerial el 25 de febrero. La negociación comenzaría oficialmente.
El Brexit es ante todo una gran victoria personal de Johnson, que formó parte del gobierno anterior, también conservador, de Theresa May, y que se bajó a tiempo para cosechar los frutos de la crisis gubernamental.
Volvió como primer ministro, negoció ásperamente con el Parlamento y con sus socios de la UE, y cuando no pudo lograr el Brexit en la fecha prevista, convocó elecciones, que ganó de forma abrumadora.
El Reino Unido abandonará la UE más de tres años y medio después del referéndum de junio de 2016, y tras tres aplazos.
Futbolistas
Ahora mismo, los futbolistas de la UE pueden firmar contratos sin la necesidad de un visado o de un permiso de trabajo. Con esta normativa, la Premier League, en los últimos años, se ha convertido en uno de los mercados más activos que podría decrecer después del “brexit”.
Abandonar la UE pondría trabas a los clubes, que tendrían muchas dificultades para mantener o fichar estrellas. Una gran cantidad de futbolistas no cumplirían con los requisitos de excepción de visado para poder trabajar.
La opción sería el espacio Schengen, de cuatro países como Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein. Todos están fuera de la UE y sus jugadores no cuentan como extracomunitarios al existir un acuerdo de libre comercio. En un “brexit” blando, Reino Unido tal vez podría adscribirse a este sistema una vez que abandone el bloque.
Eso ocurre con el país nórdico, cuyos jugadores no cuentan como extracomunitarios porque hay un acuerdo de libre comercio.
Adiós al bloque luego de 45 años
Con migración, seguridad y economía como temas de fondo, los británicos, convocados en 2016 para un referendo, decidieron terminar –con 52% de los votos a favor y 48% en contra– los 45 años de integración con la Unión Europea.
A partir del 1 de febrero, los intercambios pasarían a regirse por las normas básicas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Analistas advierten que si se agota la transición sin haber formalizado un nuevo tratado, los británicos afrontarán un escenario similar al de un “brexit duro”.