El profesor Xavier Saelens del Instituto Flamenco de Biotecnología (VIB) explicó que no es la primera vez que en Bélgica se recurre a animales de la familia de los camélidos (dromedarios, llamas, alpacas) en la investigación médica.
Al inocular a una llama cobaya una proteína llamada “de pico” presente en la superficie del coronavirus, constataron que el animal conseguía producir un anticuerpo capaz de desempeñar el papel de escudo y de “neutralizar” los efectos del virus.
“La llama desarrolló un respuesta inmunitaria contra esta proteína”, subrayó Dorien De Vlieger, una investigadora del VIB.
Las primeras pruebas en humanos podrían llegar “para finales de año”.
A diferencia de una vacuna, que hace que la persona produzca por sí misma los anticuerpos y que puede tomar tiempo, este tratamiento podría ser útil a corto plazo y utilizarse en personas ya enfermas, según la investigadora.