Cientos de personas se llegaron ayer hasta los templos capuchinos para celebrar el Día de San Pío. Varias misas se oficiaron en conmemoración y los fieles respondieron como cada año.
La Capilla San Pío de Trinidad fue uno de los sitios donde más creyentes se llegaron para escuchar la Palabra y a venerar al protector. “Hay que abrir el corazón a Jesús como lo hizo San Pío. Tener ese corazón sencillo y dispuesto siempre”, señaló el Hno. Marcelo Caballero durante su homilía.
Agregó que San Pío nos enseña que la gloria está en conocer cada vez más al Señor a través de la oración, purificando la vida con la confesión. “La gloria no está en el dinero, ni en los títulos profesionales y menos en nada material. La gloria es conocer a Dios”, reiteró.
Destacó que así como San Pío recibió las marcas de la Pasión de Cristo, también nosotros debemos recibir esas marcas en nuestro corazón. “San Pablo decía a los Gálatas que lo que importa es ser personas nuevas y renovadas. Lo que importa es que hoy, luego de celebrar la misa, que todos seamos criaturas nuevas, renovadas, como personas diferentes; dejando nuestras soberbias y vanidades”, manifestó.
Explicó que el ser nuevas personas es para la Gloria de Dios. “Tenemos que buscar la vida nueva que brota del corazón de Cristo. Somos devotos de San Pío, entonces debemos tomarlo en la sencillez y humildad. No glorificarnos en nuestros dones, sino debemos glorificarnos buscando al Señor”, indicó.
Reiteró que siempre debemos llevar alabanza a nuestro creador, a pesar del dolor y los problemas.
“Jesús nos dice que carguemos con su yugo y que aprendamos de él. Tenemos que aferrarnos a la cruz de Cristo cada día, así como lo hizo San Pío”, concluyó.