Los indígenas son de los distritos de Caaguazú, Yhú, R.I. 3 Corrales, Carayaó y Coronel Oviedo, quienes se unieron para exigir tierras fértiles para trabajar. En su mayoría vivían en predios privados o al costado de la ruta PY2 y con la aplicación de la mencionada vía, tuvieron que abandonar sus carpas.
Uno de los nativos, Javier Paredes, comentó que su familia vivía en una propiedad privada del distrito de R.I. 3 Corrales, pero que con el pasar del tiempo fueron aumentando en cantidad hasta que los propietarios les solicitaron abandonar el predio. Indicó que como mínimo exigen unas 500 hectáreas de tierras altamente fértiles para que se pueda dedicar a la producción frutihorticolas.