Caída e impunidad del clan ZI

Piscina con cascada en uno de los tres departamentos y nueve cocheras tiene el matrimonio en Itapema, Brasil.
En febrero de 2019 miles de ciudadanos festejaron la destitución de Sandra McLeod, entonces ya imputada.
Un día antes del allanamiento de empresas del clan ZI, se filtraron informaciones y se retiraron aparentemente evidencias.

El clan Zacarías Irún (ZI), liderado por el ahora senador Javier Zacarías y su esposa Sandra McLeod, gobernó Ciudad del Este durante 18 años entre corrupción, despilfarro, enriquecimiento ilícito y ostentación para luego caer “a medias” al término de esta década. La ciudadanía indignada y la rivalidad con el abdismo lograron sacarlos de la intendencia esteña, pero siguen sin enfrentar a la Justicia.

La caída llegó gracias a que en los últimos años la población indignada de CDE se levantó contra la corrupción imperante. Con manifestaciones y escraches hicieron frente a la violencia de hurreros, planilleros y jefes policiales serviles. También salieron a luz malversaciones de fondos municipales, negociados, mafias judiciales y aduaneras. El clan incluso quiso ceder tierras estatales en la zona primaria del Puente de la Amistad y mientras saltaban casos de compra de aviones y mansiones, departamentos en Brasil y fastuosas fiestas. Al mismo tiempo, una niña moría electrocutada en una plaza de la ciudad calificada de “Edén” por sus operadores políticos.

Javier fue intendente desde el 2001 y renunció en 2007 para que Mcleod lo reemplace y fuera reelecta hasta el periodo 2015-2020. Finalmente su gestión fue intervenida en noviembre de 2018 y fue destituida en febrero de 2019. Este evento se interpretó como una represalia electoral de Mario Abdo Benítez y una venganza personal de Juan Carlos Galaverna (Añetete).

Lo
más leído
del día