Caída e impunidad del clan ZI

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Piscina con cascada en uno de los tres departamentos y nueve cocheras tiene el matrimonio en Itapema, Brasil.
Piscina con cascada en uno de los tres departamentos y nueve cocheras tiene el matrimonio en Itapema, Brasil.

El clan Zacarías Irún (ZI), liderado por el ahora senador Javier Zacarías y su esposa Sandra McLeod, gobernó Ciudad del Este durante 18 años entre corrupción, despilfarro, enriquecimiento ilícito y ostentación para luego caer “a medias” al término de esta década. La ciudadanía indignada y la rivalidad con el abdismo lograron sacarlos de la intendencia esteña, pero siguen sin enfrentar a la Justicia.

La caída llegó gracias a que en los últimos años la población indignada de CDE se levantó contra la corrupción imperante. Con manifestaciones y escraches hicieron frente a la violencia de hurreros, planilleros y jefes policiales serviles. También salieron a luz malversaciones de fondos municipales, negociados, mafias judiciales y aduaneras. El clan incluso quiso ceder tierras estatales en la zona primaria del Puente de la Amistad y mientras saltaban casos de compra de aviones y mansiones, departamentos en Brasil y fastuosas fiestas. Al mismo tiempo, una niña moría electrocutada en una plaza de la ciudad calificada de “Edén” por sus operadores políticos.

Javier fue intendente desde el 2001 y renunció en 2007 para que Mcleod lo reemplace y fuera reelecta hasta el periodo 2015-2020. Finalmente su gestión fue intervenida en noviembre de 2018 y fue destituida en febrero de 2019. Este evento se interpretó como una represalia electoral de Mario Abdo Benítez y una venganza personal de Juan Carlos Galaverna (Añetete).