El legado de la talla de máscaras en Tobatí

Néstor Portillo emerge como un guardián de la tradición dedicado a mantener viva la herencia cultural de Tobatí a través de la talla de máscaras.

Máscaras en Tobatí.
Máscaras en Tobatí.SILVIO ROJAS

Cargando...

En la compañía de Rosado, Tobatí, en pleno departamento de la Cordillera, se halla Néstor Portillo, el maestro artesano detrás de la talla de máscaras. Con 32 años de experiencia, Néstor comparte su historia de legado, tradición y dedicación y revela su viaje desde la herencia de su abuelo materno hasta la fundación de su propia escuela de tallado.

Este arte, conocido como kambá, ha evolucionado y se ha convertido en una expresión viva de la cultura local.

Comenzó a tallar máscaras hace más de tres décadas, siguiendo los pasos de su abuelo, el pionero en la talla de máscaras en la comunidad, comenta. La celebración del Día de Reyes sirvió como fuente de inspiración para su abuelo, y Néstor, continuando con esta herencia, relata cómo esta celebración marcó un punto de inflexión en su vida, llevándolo a abandonar su oficio como albañil y a sumergirse de lleno en el arte de la talla de máscaras.

Compromiso con la tradición

Portillo destaca la importancia de preservar las tradiciones y cómo la talla de máscaras se convirtió en su misión de vida. A pesar de que su abuelo no fue su maestro, Néstor siente una conexión espiritual con él y su legado, y con el deseo de evitar que las tradiciones se desvanezcan, hizo una promesa al Dios Creador de triplicar su conocimiento y enseñar este arte a las generaciones futuras.

Este compromiso se cristalizó con la creación de su propia escuela, que ha estado funcionando durante dos años, con la colaboración de diversas instituciones.

Explica que las máscaras son utilizadas en eventos como el citado Día de Reyes o para la decoración del hogar, y cómo, con el tiempo, ha expandido su repertorio para incluir diversas figuras, desde rostros indígenas hasta animales.

Menciona que antes las máscaras eran todas negras. Para lograr esto las quemaban, anteriormente con fuego, y ahora lo hacen con gas y soplete. También resalta la importancia de proteger las máscaras contra insectos y bichos mediante un proceso especial que incluye la aplicación de una pintura específica para el efecto. Sus colores hiperpigmentados en versión mate los consigue a través de una pintura acrílica resistente y de gran poder cubritivo.

El arte de la talla: técnica y sostenibilidad

En cuanto a la elección de la madera, el artesano subraya la importancia de utilizar la raíz del árbol de Timbó, recalcando fervientemente su compromiso con la sostenibilidad. “Es muy interesante resaltar que nosotros usamos la raíz nomás, y que no echamos el árbol, no perdemos ni un árbol para hacer esto”.

Explica cómo este procedimiento no solo permite la duplicación de las raíces, sino que también preserva los árboles, ya que no se cortan para la producción de las máscaras, es solo la raíz lo que se utiliza. Además, comparte el desafío logístico de obtener la materia prima, ya que a veces requiere traerla desde lugares distantes y contratar personal calificado para el efecto, todo lo cual conlleva una importante inversión y coordinación de talentos.

Dependiendo de los pedidos, pueden llegar a traer hasta dos camionadas de raíz de timbó, por ejemplo a fin de año, que es cuando más se solicitan. “¡De un solo árbol se pueden hacer muchísimas máscaras!”, explica. Y es que esta es la madera ideal, pues tiene el peso ideal para convertirse en máscara: “¡Es livianísima!”.

Hoy en día ya las hacen en varios tamaños, tanto es así que se pueden ver algunas máscaras enormes, para pared, y otras bien pequeñitas, en formato para llaveros.

Entre sus logros destaca que ya llegó a hacer una decoración para el Palacio de López, que consistió en todo tipo de frutas y pájaros. Además, hace varios años viene realizando talleres en el Juan de Salazar, y tuvo colaboraciones con artistas como Lucas We, Fredi Casco y otros.

Entre los pedidos más raros con los que cumplió hasta hoy en día resalta unas 300 máscaras de Maradona. Recuerda que las entregó y, cosas del destino, una semana después se enteró de la muerte del astro del fútbol argentino. También incluye en esta lista a un guacamayo gigante, y unas tallas de una pareja de indígenas con un hijo al hombro. “Otra figura que me impresionó fue un juego de pesebre de un metro de alto. Tiene 36 piezas”.

Sus trabajos están siempre exhibidos en la Senatur. Una vez fue a llevar más cosas minetras recorría un grupo de gente que quedó encantado con sus tallas y eligieron un pesebre para llevárselo a la reina de España. También le compraron máscaras para un museo-colección de máscaras de todo el mundo.

Maestro artesano

La obra de Néstor Portillo ya ha trascendido fronteras, llevando consigo la rica tradición artesanal paraguaya. “Con la ayuda de la directora del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) me nombraron Maestro Artesano”, revela. Con esto nació su idea de hacer una escuela propiamente dicha, hace tan solo dos años. La escuela taller es también su hogar, y el negocio de las máscaras involucra a toda su familia. Comenta que se dividen las tareas y todos colaboran: esposa, hijos.

Sobre el proceso, detalla que él, hoy en día, solamente talla la madera, su señora se encarga del lijado y a veces de la pintura, tarea que también realizan los hijos. Las máscaras más rústicas y sin pintura no se lijan, aclara.

Sus alumnos son de cualquier edad. Añade que en sus primeros tiempos comenzó enseñando a sus vecinos y luego fue invitando a gente de otras localidades.

Otro sueño cumplido es el de realizar la Expoferia de Artesanías en la Escuela Taller de Saberes Ancestrales, que es como se denomina su institución. Este año se realizó la actividad por segundo año consecutivo y contó con diversos talleres para niños y adultos y con la exposición y venta de distintas artesanías, además de las máscaras: las estrellas del evento. También tuvieron shows en vivo, concursos y, como evento central, una Fiesta Popular Ancestral con Banda Para’i y Kamba Jeroky en las casas de los devotos. La fiesta popular del Kamba Ra’anga es una mezcla explosiva de colores que año a año reúne a más participantes.

La expoferia tuvo lugar del 4 al 7 de enero en Rosado y fue una verdadera fiesta para la comunidad y los curiosos visitantes.

Más info

Instagram: @nestorportilloartesanias

Enlance copiado
Content ...
Cargando...Cargando ...