¿Tiene usted depresión?

La depresión ocurre cuando el estado de ánimo de un individuo, en un determinado momento de su vida, sufre sentimientos severos y prolongados de tristeza, o síntomas relacionados, que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/GJYL3CINRNFVFKTN3SDBFD6SPQ.jpg

Cargando...

–¿En qué consiste la depresión y por qué está tan extendida?

–Es un trastorno muy extendido que anula emocional, laboral, intelectual y sexualmente al individuo que la padece y que tiene orígenes diversos. La persona no tiene ganas de nada y así incumple compromisos, acumula tareas y queda como un irresponsable ante mucha gente, con lo cual, disminuye aún más su autoimagen. O sea, se convierte en un círculo vicioso: si acaso su depresión se originase en que la persona se siente poquita cosa, la depresión lo hunde todavía más porque se visualiza aún más insignificante a los ojos de los demás.

–En el siglo pasado solo en la vejez las personas tenían depresión y ahora hay muchos jóvenes que la padecen ¿Por qué?

–Como dije al principio, no podemos afirmar que la depresión tenga una sola fuente. Pero sí se observa cada vez con mayor énfasis, el origen psicológico del mal. A principios del siglo XX se registraba que la gente se enfermaba de depresión recién a la vejez, cuando ya se sentía inútil y poco apreciada por su entorno; ahora la depresión se registra muchísimo en adolescentes y adultos jóvenes.

–¿Y cuáles son las diferencias sociales, históricas o culturales que operan como causales?

–Imaginemos la vida a principios del siglo pasado o incluso antes: todo era más sencillo. El desafío para las chicas era únicamente encontrar un buen novio: la chance en la vida de ella dependía de que su marido tuviera éxitos sociales y laborales. Para el hombre también: generalmente seguía el oficio o la profesión del padre. Ahora, desde la secundaria al adolescente (varón o mujer, pues ya no hay diferencias absolutamente) se le abre la posibilidad de viajar al extranjero para practicar un idioma diferente y al volver es muy frecuente que tenga una depresión transitoria pues al comparar los parámetros de vida en el país donde vivió y los de su vida al regresar, sufre un golpazo. Ya no sabe si quiere seguir viviendo con sus padres o con su novia –como se acostumbra afuera–; ya no sabe qué estudiar, pues las carreras apreciadas acá no son las que tienen más marketing afuera. Pero les pasa también a los que no viajaron: se les abre un nuevo abanico de posibilidades de carreras inexistentes diez años atrás, que les apabulla.

Además, hay una gran crisis de autoridad paterna. ¡Ahora los chicos ya no tienen esa guía patriarcal que no se discutía! Ahora el padre es un interlocutor más, quien muchas veces confunde su rol y pierde el respeto de sus hijos e incluso muchos progenitores son malos ejemplos para su prole. Ocurre también que muchos padres separados adoptan poses muy de chiquilinas y se buscan “partenaires” casi de la edad de sus hijos. Entonces, para evitar críticas de su prole, le hacen la vista gorda a sus hijos y les permiten que anden “por su cabeza”. Imagina, en una familia “patas arriba” impera el más extremo egoísmo. Cada uno hace lo que le venga en gana, total, tampoco hay ejemplo de los padres. Es así que estos chicos caen en la depresión y muchas veces algún miembro de la familia termina en un sanatorio asunceno presa de un ataque de nervios. Los médicos le prescriben psicofármacos, que aumentan la dependencia y la falta de responsabilidad de quien los consume.

Para peor: mil veces se confunde la depresión con una gran confusión nomás. La madre separada que se pone a rivalizar en sex-appeal con su hija; el padre de puro desorientado sale de farra a beber con su hijo; los hijos que no tienen ningún freno. Allí, la falta de norte, la falta de objetivos, la falta de roles bien discriminados entre adultos, púberes y jóvenes, les hace entrar a todos en desánimo, que es un agujero que suele rellenarse con drogas. Y algunas drogas ligeras serían inocuas, pero consumidas por gente sin rumbo son un peligro porque usan el estupefaciente para huir de la realidad y terminan siendo verdaderos drogadictos.

Enlance copiado
Content ...
Cargando...Cargando ...