El ritual más emblemático

Fortín busca que el carrulim continúe siendo un puente entre generaciones en nuestro país.Gentileza

En torno al carrulim, que combina historia, creencias populares y encuentros familiares, Fortín S.A. vuelve a asumir un papel protagónico con una propuesta que busca preservar la esencia del ritual mientras la acerca a las nuevas generaciones.

Para la empresa, el carrulim trasciende el concepto de una bebida estacional y se convierte en un símbolo de identidad nacional.

“Para nosotros, el carrulim no es un producto más: es patrimonio cultural inmaterial del Paraguay, y lo tratamos con ese respeto”, expresa Christian Rasmussen, gerente de Marketing de Fortín S.A.

“Nuestro rol es cuidar la tradición y, al mismo tiempo, darle formas nuevas para que las generaciones más jóvenes la vivan como propia”, afirma.

El ejecutivo explica que esa visión se sostiene sobre dos pilares fundamentales: la autenticidad de la receta tradicional y la innovación aplicada a la experiencia de consumo.

“Lo hacemos por dos caminos. Por un lado, la autenticidad: la receta de siempre –caña, ruda y limón– con nuestra caña Single Estate, la única con licencia Marca País. Por el otro, la innovación al servicio del ritual”, asegura.

Tradición con nuevos sabores

Consciente de que las nuevas generaciones buscan propuestas diferentes sin perder el vínculo con las tradiciones, Fortín amplió su línea de productos incorporando nuevas variantes del carrulim.

“Un buen ejemplo son las versiones que sumamos a la línea: además del Carrulim Blanco clásico, hoy tenemos el Rojo, con Ron Frutos Rojos, y el Azul, con Ron Arándanos. Son puertas de entrada para el público joven, que se acerca al ritual desde un perfil de sabor más contemporáneo sin que el carrulim pierda nada de lo que representa”, revela.

La estrategia también se refleja en su nueva campaña.

“Este año lo llevamos un paso más allá con la campaña Divino Brebaje, que celebra al carrulim como lo que es: mucho más que una bebida, un ritual que combina tradición, buena onda y ese humor tan paraguayo. Modernizamos la experiencia, nunca la esencia”, sostiene.

La propuesta pone el foco en el valor emocional del carrulim, destacando que la tradición sigue vigente porque logra adaptarse a cada generación sin renunciar a su significado.

La temporada más importante del año

El Día del Carrulim también representa el momento de mayor movimiento comercial para Fortín.

Rasmussen reconoce que acompañar una celebración que moviliza a todo el país implica una gran responsabilidad.

“Es un orgullo y una gran responsabilidad. El carrulim es de los paraguayos antes que de cualquier marca. Ponemos el oficio y el trabajo para que esa tradición llegue en su mejor forma cada agosto”, destaca.

El gerente agrega que participar de un ritual compartido por millones de paraguayos constituye uno de los mayores reconocimientos para una empresa nacional.

“Ser parte de un ritual que un país entero comparte el mismo día es de las cosas más lindas que puede hacer una marca paraguaya”, resalta.

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