Las actividades extractivas siguen generando quejas, principalmente en los barrios Santa Inés y San Sebastián del distrito franqueño. Esta vez, los afectados son pobladores cercanos a la cantera denominada Monday, propiedad de Rogelio Balmaceda.
Los lugareños relataron que todos los días se registran detonaciones en una cantera cercana, que arrojan enormes fragmentos de piedra. Estos caen sobre las casas y en los patios, constituyéndose en un grave peligro.
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Ayer por la tarde, varios vecinos del citado barrio reportaron una verdadera lluvia de rocas. Afirmaron que no pueden permanecer al aire libre por el riesgo de ser alcanzados por los proyectiles.
Sebastián Figueredo, uno de los vecinos, relató que en reiteradas ocasiones presentaron denuncias ante la municipalidad local, pero que la cantera sigue operando.
“Ya no podemos estar en el patio porque las piedras que caen son enormes; muchas veces destruyen el techo. Ya nos quejamos mucho, pero la cantera nunca dejó de operar”, relató.
En la zona también operan otras canteras como Roca Negra, de Miguel Ángel Riquelme; e Itamí, de Miguel O’Hara, que igualmente ya fueron denunciadas por daños ambientales en varias ocasiones. El segundo mencionado fue acusado por la Fiscalía y está pendiente de juicio oral y público.
El proceso penal se debe a que no cuenta con los documentos habilitantes exigidos por la normativa vigente, incluyendo la autorización para el uso de explosivos, la inscripción y habilitación expedida por la Dirección de Material Bélico (Dimabel), además de los permisos para la explotación de canteras emitidos por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades).