Destaca una nota del Comité Olímpico de Panamá (COP) que "Antón representa la riqueza natural del país y los valores del deporte juvenil, como el esfuerzo, la disciplina y la excelencia".
La elección de la rana dorada, indica la información, responde a "su relevancia cultural y ambiental, ya que es considerada por pueblos originarios un símbolo de buena fortuna y protección".
Asimismo, los organizadores señalaron que "la mascota estará vinculada a los programas de sostenibilidad" que acompañarán los Juegos Panamá 2026, enfocados en "promover el cuidado del entorno y dejar un legado ambiental y deportivo en la región".
"Durante los Juegos, su imagen acompañará las competencias y actividades oficiales, convirtiéndose en un emblema de unión para los países participantes", señala el comunicado.
La rana dorada de Panamá, conocida por su vibrante color amarillo y negro, es endémica de la región central del país, especialmente de El Valle de Antón y sus alrededores.
Esta especie, símbolo ambiental y cultural panameño, fue observada por última vez en estado salvaje en 2009. Su población ha disminuido drásticamente debido a la quitridiomicosis, una enfermedad causada por un hongo que es infecciosa y mortal que afecta a los anfibios en todo el mundo, y a la degradación de su hábitat por actividades humanas, así como a su captura para el comercio de mascotas.
Los IV Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026 reunirán a más de 2.000 deportistas, de entre 14 y 19 años, provenientes de los 15 países miembros de la Organización Deportiva Suramericana (Odesur).