Deliciosas pastas para los días de frío: las recetas esenciales
Pasta con salsa cremosa de setas y trufa.Shutterstock
El invierno es la temporada perfecta para disfrutar de comidas reconfortantes que nos ayuden a combatir el frío. Las pastas, con su versatilidad y sabor, se convierten en una elección ideal para esta época del año.
Por ABC Color
Cómo hacer una pasta con salsa cremosa de setas y trufa
Pasta con salsa cremosa de setas y trufa.
Pasta con salsa cremosa de setas y trufa
Plato:Plato principal
Ingredientes
400 gramos de pasta (fettuccine o tagliatelle)
300 gramos de setas (champiñones o portobello, al gusto)
200 mililitros de nata para cocinar
50 gramos de queso parmesano rallado
1 cucharadita de aceite de trufa
2 dientes de ajo
Sal y pimienta al gusto
Perejil fresco picado para decorar
Elaboración paso a paso
Cocer la pasta en abundante agua con sal según las indicaciones del paquete. Escurrirla y reservar un poco del agua de cocción.
En una sartén grande, añadir un poco de aceite y sofreír el ajo picado. Agregar las setas limpias y laminadas, cocinándolas hasta que estén doradas.
Añadir la nata a la sartén, removiendo suavemente. Sazonar con sal, pimienta y el aceite de trufa. Cocinar unos minutos hasta que espese ligeramente.
Añadir la pasta y el queso parmesano a la salsa. Si la mezcla está muy espesa, incorporar un poco del agua de cocción reservada. Servir caliente con perejil fresco picado por encima.
Sofreír la cebolla y el ajo picados en aceite de oliva. Añadir la carne molida, dorándola bien. Incorporar el tomate, el vino, las hierbas y cocinar a fuego lento hasta reducir.
Derretir la manteca en una olla, añadir la harina y cocinar un par de minutos. Agregar la leche poco a poco, removiendo constantemente hasta obtener una salsa espesa. Sazonar con sal y pimienta.
En un molde, colocar una capa de béchamel, una de láminas de lasaña, una de salsa de carne, y repetir hasta terminar. Cubrir con mozzarella.
Precalentar el horno a 180 °C y hornear durante 30-40 minutos hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
Hervir el spaghetti en agua con sal. Reservar una taza del agua de cocción.
Cocinar la panceta en una sartén sin añadir aceite hasta que esté crujiente.
Batir las yemas con el queso y un poco del agua de cocción. Combinar con el spaghetti caliente para formar una salsa cremosa. Añadir la panceta y pimienta negra al gusto.
Servir de inmediato, decorando con más queso y pimienta.