"Es lamentable que el Consejo de Seguridad haya perdido otra oportunidad de dejar las cosas claras y responsabilizar plenamente al Estado ocupante marroquí de las graves consecuencias de su violación documentada del alto el fuego de 1991", aseguró el Frente Polisario en un comunicado.
La situación entre las autoridades marroquíes y saharahuis ha ido en aumento desde que el pasado octubre el Ejército marroquí interviniera en el paso de Guerguerat, que separa Mauritania del territorio ocupado por Marruecos en 1975, para desalojar a un grupo de saharauis que habían acampado para interrumpir un tránsito de mercancías por la zona que el Polisario denunciaba como ilegal.
La reunión del principal órgano de Naciones Unidas "no ha dado ningún resultado sustantivo", según el Frente Polisario, que lo acusó, además, de no haber abordado tampoco "el alarmante deterioro de la situación en el Sáhara Occidental ocupado, donde las autoridades de ocupación marroquíes persisten en sus intentos de imponer por la fuerza un hecho consumado".
La reunión de hoy no había creado muchas expectativas, ni siquiera para nombrar a un Enviado Personal del Secretario General para el Sáhara, desde que el último de ellos, el alemán Horst Köhler, dimitiera "por motivos de salud" en mayo de 2019.
En este sentido, el Polisario volvió a incidir en la necesidad de designar un nuevo enviado "para facilitar un proceso de paz vigoroso y con un límite de tiempo que conduzca al ejercicio libre y democrático por parte del pueblo saharaui de su derecho inalienable a la autodeterminación y a la independencia".
Marruecos rechaza la celebración de este referéndum como exige Naciones Unidas y, a cambio, ha propuesto la creación de una región autónoma dentro de las fronteras marroquíes.