En su mensaje de Navidad, las oraciones en las iglesias del país estaban centradas en la paz, la fraternidad, el amor y también se habló de la carestía de la vida.
Los sacerdotes de las iglesias también se refirieron a la importancia de la convivencia en un contexto marcado por el aumento de la intolerancia confesional y el yihadismo.
Mali, con presencia de grupos yihadistas leales al Estado Islámico y a Al Qaeda, padece una gran inseguridad, principalmente en el centro y norte de su territorio, con numerosos ataques terroristas.
El país está gobernado por una junta militar después de dos golpes de Estado liderados por el coronel Assimi Goita, que se negó a convocar elecciones el pasado febrero, como prometió, y ofreció celebrarlas en febrero de 2024.