"Hace exactamente 100 años, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Sociedad de Protección de Presos Políticos de Moscú rescataron a los presos políticos de las prisiones bolcheviques de Rusia", escriben en una carta abierta, publicada en la web del diario Nóvaya Gazeta, prohibido en este país.
Murátov y Ressa recuerdan que la Cruz Roja buscó la forma de prestar asistencia a los presos políticos de entonces y luchó por el cumplimiento de los Convenios de la Haya y de Ginebra.
"La Cruz Roja buscó también acceso a las cárceles y derecho a brindar asistencia médica a los presos políticos", indica.
Los Premios Nobel pide a la organización utilizar sus poderes para asistir ahora a Navalni y aliviar sus sufrimientos.
"Recibe incesantes castigos por cualquier motivo y es privado de asistencia médica", recuerdan.
"Hagan uso de su derecho. Mientras continúa el sufrimiento, todos somos cómplices de los verdugos", concluyen.
El líder opositor ruso, Alexéi Navalni, cumplió la semana pasada dos años en prisión con la firme decisión de continuar su lucha "el tiempo que haga falta".
En las contadas imágenes del opositor durante las vistas judiciales en las que participa, Navalni aparece con aspecto demacrado y excesiva delgadez.
Este mes el político fue finalmente examinado por un doctor después de que cientos de médicos denunciaran su precario estado de salud en una carta abierta al presidente, Vladímir Putin.
El opositor, que tiene 46 años y recibió el pasado año el premio Sájarov del Parlamento Europeo, considera que el objetivo de los servicios penitenciarios es que el preso enferme para no tenga más remedio que colaborar.
La Justicia rusa rechazó en noviembre un recurso de los abogados de Navalni y confirmó la condena de nueve años de prisión que le fue impuesta por estafa y desacato.