El IMAE es un indicador que mide los 17 principales sectores de la actividad económica de un país y es utilizado para la toma de decisiones de inversión.
El Banco Central de Nicaragua precisó que la variación acumulada del IMAE entre enero y mayo pasado fue del 5,3 % y que la tasa promedio anual (desde junio de 2023 a mayo de 2024) registró una variación del 5,3 %.
Las actividades con mayores crecimientos en mayo fueron energía y agua (13,5 %), hoteles y restaurantes (12,7 %), construcción (10,3 %), transporte y comunicaciones (7,2 %), intermediación financiera y servicios conexos (6,9 %), y comercio (6,1 %), principalmente, detalló.
En las actividades primarias, el crecimiento en la agricultura fue resultado de mayores labores en caña de azúcar, maíz, frijol, arroz, maní (cacahuete) y tabaco, principalmente; en silvicultura y extracción de madera se originó por la mayor extracción de troncos de madera y nuevas áreas de plantaciones forestales, explicó.
Por su parte, se registró una disminución en las actividades de explotación de minas y canteras (-10,5 %), pesca y acuicultura (-3,5 %), otros servicios (-0,8 %), y pecuario (-0,7 %), de acuerdo con la información.
La disminución en explotación de minas y canteras estuvo asociada a la menor extracción de oro, principalmente; en pecuario se debió a la menor matanza vacuna, producción de leche y huevos; y en pesca y acuicultura fue resultado de la menor producción de camarón de cultivo, y captura de langosta, escamas, jaiba y almejas, indicó.
El Banco Central prevé un crecimiento de la economía de Nicaragua de entre un 3,5 % y un 4,5 % en 2024, con una inflación anual que oscilará entre 3,5 % a 4,5 %.
El producto interno bruto (PIB) de Nicaragua creció un 4,6 % en 2023; un 3,8 % en 2022; y un 10,3 % en 2021, según la entidad monetaria.
La economía nicaragüense se contrajo en un promedio de 2,7 % anual en el período 2018 - 2020, según los datos oficiales.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento del 3,5 % de la economía de Nicaragua en 2024.