Al ignorar las críticas internacionales y de la propia ONU sobre el modo de trabajar de la GHF, el representante diplomático estadounidense ante las Naciones Unidas, John Kelley, aseguró hoy al Consejo de Seguridad que esa fundación, creada precisamente en EE.UU., ha distribuido en Gaza más de 50 millones de comidas.
"Contrariamente a lo que Hamás quiere que el mundo crea, (la GHF) entrega su ayuda según principios humanitarios", dijo Kelley, al contradecir así al propio secretario general, António Guterres, que ha criticado la "militarización" de esas operaciones y el hecho de que muchas de ellas hayan acabado en un baño de sangre.
Kelley insistió en que los 700 camiones con ayuda entregados por la GHF "han llegado a los puntos de distribución", pero no hizo mención de los incidentes violentos o los ataques de las fuerzas israelíes, que según una investigación del diario Haaretz son premeditados porque los soldados tienen orden de disparar a la multitud de civiles que hacen cola para recoger su comida.
En contraste -aseguró Kelley- Hamás "ha saqueado más de mil camiones de ayuda de organismos internacionales en Gaza, y las grabaciones de video están ahí disponibles para todos", aseguró el diplomático de EE.UU., aunque ninguna fuente independiente ha confirmado que Hamás sea el autor de los saqueos, que parecen obra de grupos descontrolados o de clanes palestinos enfrentados a Hamás.
La conclusión del representante estadounidense es que "las alternativas a la GHF serán un regalo para Hamás, que le permitirán desviar la ayuda y reforzar así su poder en Gaza".
Kelley afirmó también que la solución de los dos Estados -Israel y Palestina- ya no es válida: "La solución de los dos Estados -dijo- ignora la realidad política que se ha hecho evidente para todos desde el 7 de octubre de 2023", puntualizó.