“En la región de Moscú ha sido atacada la planta química de (la localidad de) Krasnozavodski. Allí se producen explosivos, pólvora, componentes para munición y para misiles”, ha escrito en su cuenta de Telegram Andrí Kovalenko, jefe de la citada estructura ucraniana, que forma parte del Consejo para la Seguridad Nacional y la Defensa de Ucrania.
Kovalenko añadió que la infraestructura atacada es “un eslabón de la cadena tecnológica de suministro al Ejército de la Federación Rusa de munición para artillería, lanzacohetes y misiles balísticos”.
Ucrania ataca prácticamente todas las semanas infraestructuras militares o que sirven a la industria de defensa rusa. Con estos ataques con drones de larga distancia de fabricación propia, Kiev trata de socavar el potencial militar del enemigo.