El presidente chino, Xi Jinping, presidió el acto acompañado en la tribuna por los mandatarios ruso, Vladímir Putin, y norcoreano, Kim Jong-un, principales invitados de una ceremonia a la que asistieron en torno a una treintena de líderes extranjeros.
Durante el evento, Xi proclamó que el pueblo chino realizó una “gran contribución para salvar la civilización humana y defender la paz mundial” y advirtió de que la humanidad vuelve a enfrentarse hoy a la disyuntiva entre “la paz o la guerra, el diálogo o la confrontación”.
El desfile incluyó cerca de 45 formaciones de veteranos y unidades modernas del Ejército Popular de Liberación, así como la presentación de nuevos misiles y drones, lo que sirvió al gigante asiático para mostrar sus avances militares en un momento de tensiones regionales.
La retransmisión televisiva del acto se emitió con varios minutos de retraso, una práctica habitual en este tipo de eventos en China.