"España reitera su compromiso con la paz en Oriente Próximo y su más firme condena al terrorismo", manifestó el Ejecutivo presidido por el socialista Pedro Sánchez en un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
El Ejecutivo trasladó su solidaridad y su pésame a los familiares de las víctimas, en especial a los del ciudadano español asesinado, y confió en que los heridos se recuperen lo antes posible.
El atentado ocurrió por la mañana, al norte de Jerusalén, cuando dos atacantes abrieron fuego contra una parada de autobús cercana a dos asentamientos israelíes.
Los dos atacantes, que, según el ministerio de Exteriores israelí son ciudadanos palestinos, fueron abatidos en el lugar por un soldado y dos civiles armados, antes de que los equipos de emergencias llegaran para asistir a las víctimas.
Además de los seis fallecidos, los paramédicos trasladaron a 13 heridos al hospital y a otras diez personas que sufrían ansiedad.