Al parecer, según los medios, Washington ha presionado a Kiev para que acepte un acuerdo que apunta a que Ucrania estaría obligada a ceder territorio y aceptar un límite en el tamaño de su Ejército.
En declaraciones a los medios en el avión que lo llevó a Sudáfrica para la cumbre del G-20, Starmer dijo que su posición sobre el conflicto "siempre se ha centrado en una paz justa y duradera."
El principio fundamental para él -indicó- es que "el futuro de Ucrania debe ser determinado por Ucrania, y nunca debemos perder de vista ese principio que sustenta la paz justa y duradera que todos anhelamos".
La oficina del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, emitió un comunicado en el que afirmó que el líder ucraniano recibió el plan de funcionarios estadounidenses y que esperaba conversar con el presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre las oportunidades diplomáticas.
El plan de paz diseñado por EE.UU. con Rusia pide a Kiev que limite su Ejército a un máximo de 600.000 hombres después de la guerra, que descarte entrar en la OTAN y que se retire del territorio que todavía controla en su región oriental del Donbás, que quedaría tras la guerra como zona desmilitarizada y sería reconocida de facto como rusa.