La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que el pacto anunciado un día antes por el presidente, Donald Trump, "trata del petróleo sancionado almacenado en barriles y buques debido al efectivo bloqueo impuesto por Estados Unidos" a Venezuela, como parte de las presiones al presidente capturado, Nicolás Maduro.
"Las autoridades interinas han acordado liberar ese petróleo hacia EE.UU., por lo que llegará a nuestro país muy pronto", adelantó Leavitt, quien además anunció que Washington ya ha comenzado a comercializar el crudo venezolano en el mercado global.
Las declaraciones de la portavoz de la Administración republicana llegan horas después de que Washington capturara otros dos petroleros sancionados ligados a Venezuela, uno de ellos cargando lo que se cree que pueden ser unos 2 millones de barriles de crudo en el Caribe, según estimaciones de expertos.
Un día antes, Trump aseguró que el Gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, - que aún no ha confirmado el acuerdo- accedió a enviar a Washington entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, cuya venta a "precio de mercado" será gestionada en principio por el país norteamericano.
Leavitt también aseguró que EE.UU. mantiene "la máxima influencia" sobre el Gobierno de Rodríguez y recordó que Trump ha dejado "muy claro" que Venezuela es un país que "ya no enviará drogas ilegales a EE.UU".
La portavoz empleó estos argumentos para subrayar que la operación que el sábado capturó a Maduro y su esposa, Cilia Flores, para llevarlos ante un tribunal federal de Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo está en línea con las políticas prometidas por Trump a sus bases.