Muhammad al Ghaithi, miembro de la presidencia del CTS, afirmó en su cuenta de X que la delegación se reunió con el embajador saudí en el Yemen, Muhammad Al Jaber, con quien discutieron "los últimos acontecimientos" en el país, enfatizando el rechazo a cualquier acción que pueda "dañar la unidad de filas" y reafirmando el apoyo a la causa del sur.
"Afirmamos nuestro pleno apoyo y absoluta confianza en el liderazgo del hermano Arabia Saudí", dijo Al Ghaithi sobre la iniciativa del reino árabe de celebrar un diálogo sur-sur para resolver las tensiones tras escuchar los "compromisos claros" de los funcionarios en Riad.
Al Jaber, por su parte, dijo en otra publicación que los funcionarios saudíes discutieron las acciones realizadas por el CTS "bajo la dirección de Aidarus al Zubaidi" que habían "dañado la causa del sur en lugar de servirla" y "socavado la unidad necesaria para enfrentar a los enemigos comunes", en referencia a los rebeldes hutíes.
En su publicación, acompañada de una fotografía grupal de él con 19 miembros de la delegación, Al Jaber detalló que las conversaciones también se centraron en cómo abordar esas acciones en el futuro, los esfuerzos de la coalición para restablecer la seguridad y la estabilidad en el Yemen y los preparativos para una Conferencia de la Causa del Sur que se celebrará "pronto" en Riad.
La delegación separatista del CTS llegó ayer miércoles a Riad desde la ciudad meridional yemení de Adén con el objetivo de comenzar una serie de reuniones destinadas a preparar un diálogo sur-sur bajo los auspicios de Arabia Saudí.
Arabia Saudí, que lidera una coalición que respalda al Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen, había invitado al líder del CTS, Aidarous al Zubaidi, y a otros líderes del sur a Riad para dialogar con el fin de aliviar las tensiones y abordar las causas de la crisis entre Arabia Saudí y EAU por la situación en el Yemen.
Sin embargo, Al Zubaidi nunca tomó el avión de la delegación para viajar a la capital saudí y participar en las conversaciones, sino que escapó en una operación encubierta pasada la medianoche del 7 de enero, según la alianza militar liderada por Arabia Saudí.
De acuerdo con esta coalición, Al Zubaidi huyó a bordo de un barco que se dirigió a Somalilandia, el territorio somalí que busca su independencia de Somalia y que acaba de ser reconocido por Israel, donde contactó con un oficial emiratí y posteriormente subió a un avión que se dirigió a EAU previa escala en Mogadiscio.
La nueva crisis en el Yemen comenzó a principios de diciembre, cuando en una inusitada ofensiva el CTS tomó las provincias orientales yemeníes de Hadramaut y Al Mahrah, ricas en petróleo y fronterizas con Arabia Saudí y Omán, en su pulso por restaurar el estado del Yemen del Sur, independiente hasta que se reunificó con el Norte en 1990.
Arabia Saudí reaccionó acusando a Emiratos Árabes de estar detrás de esta ofensiva, que dijo que ponía en riesgo su seguridad nacional, y bombardeó un envío de armas y vehículos emiratí para los secesionistas, al tiempo que obligó a EAU a retirar a sus fuerzas del territorio yemení y abandonar la coalición antihutí de la que formaba parte.