A gritos de “muerte al dictador”, los iraníes reclaman abiertamente en las calles de Teherán y otras ciudades el fin del sistema teocrático chiita, después de casi dos semanas de unas movilizaciones inicialmente vinculadas al malestar por la carestía de la vida.
En el distrito de Sadatabad de Teherán, los manifestantes marcharon dando golpes a cacerolas y gritando lemas contra el gobierno como “muerte a Jamenei” , en referencia al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, mientras los conductores tocaban el claxon en señal de apoyo, según videos verificados por la AFP.
En otras imágenes publicadas en redes sociales se veían protestas parecidas en otras partes de la capital iraní. Canales en farsi radicados fuera de Irán divulgaron videos de protestas en Mashhad y Tabriz, en el norte, e incluso en la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán.
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Varias manifestaciones
Las manifestaciones del viernes siguieron a las organizadas el día anterior, que fueron las mayores en Irán desde las que ocurrieron en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, arrestada por una supuesta violación al código de vestimenta femenino.
Los ciudadanos salieron a manifestarse a pesar del corte generalizado del servicio en internet en el país que, según la organización Netblocks, ya dura 24 horas e inquieta a opositores en el exilio.
“La República Islámica puede intentar transformar esta noche en una masacre, bajo la cobertura del apagón total de comunicaciones” , dijo la abogada iraní y nobel de la paz en 2003, Shirin Ebadi.
La oenegé Iran Human Rights, radicada en Noruega, aseguró el viernes que “al menos 51 manifestantes”, entre ellos nueve niños, murieron por la represión “en los primeros 13 días de una nueva ola de protestas”. Además, reportó cientos de heridos.