"Durante la pasada noche (...) los sistemas de defensa antiaérea interceptaron y aniquilaron 32 drones ucranianos de ala fija", señaló el mando castrense ruso en una nota publicada en Telegram.
Según Defensa, el mayor número de drones fue derribado en la región de Briansk (9) y la anexionada península de Crimea (9).
También fueron atacadas las regiones de Vorohezh, Bélgorod, Kursk, Volgogrado, Astracán y Smolensk.
El gobernador de Briansk, Alexandr Bogomaz, señaló en Telegram que "a consecuencia del ataque en el distrito Fokinsk de la ciudad de Brians fueron dañadas las fachadas y los ventanales de dos edificios de viviendas, tres camiones y un automóvil".
La autoridad local señaló que no hubo víctimas.
Debido al peligro de drones, los aeropuertos de Penza, Sarátov, Yaroslavl, Kaluga y Samara interrumpieron temporalmente sus operaciones.
Ucrania sigue priorizando los ataques contra las refinerías y los depósitos de combustible rusos con el fin de reducir los suministros con destino a la maquinaria de guerra del Kremlin.
Rusia responde con masivos ataques contra el sistema energético ucraniano que han dejado a miles de ucranianos sin calefacción en medio del invierno, con temperaturas de hasta 17 grados bajo cero.