La consejera delegada del gigante chino del comercio electrónico Jingdong (JD.com), Sandy Xu Ran, reconoció que el país "aún afronta desafíos a corto plazo" en materia de demanda, lastrada por la falta de confianza de los consumidores tras los años del 'cero covid' y el impacto de la prolongada crisis inmobiliaria.
Es por ello que Pekín incluyó el consumo como prioridad en el nuevo plan quinquenal (2026-2030) y anunció que el multimillonario 'plan renove' para electrodomésticos u otros dispositivos electrónicos continuará este año.
Para incrementar todavía más la confianza de los consumidores, Xu sugirió que las autoridades "consideren relajar aún más las restricciones a las compras de viviendas o vehículos" y que impulsen medidas adicionales de estímulo centradas en segmentos como los servicios o los productos sanitarios.
La demanda de IA va a ser importante en ese proceso, apuntó la directiva: "Las búsquedas de productos de IA se multiplicaron por 100 en 2025. (...) Según una encuesta, las funciones de IA ya no son algo que esté bien tener, sino que son un requisito indispensable, un valor intrínseco para el producto. Es una clara tendencia de consumo".
Según el presidente de la procesadora de pagos China UnionPay -equivalente local de Visa o MasterCard-, Dong Junfeng, China se encuentra en un momento de cambio.
"En el pasado, solíamos comprar bienes, ahora adquirimos servicios", consideró.
Los datos de su empresa muestran además que los jóvenes han dado la espalda a las marcas de lujo en favor de experiencias personalizadas, pero que en zonas rurales la demanda de marcas y servicios de alta gama está aumentando.
Otro de los participantes en el panel, el ex número dos del Fondo Monetario Internacional (FMI) Zhu Min, abundó en la idea de que China ha abrazado el cambio de modelo, apuntando a la tecnología -concretamente, a la IA, la computación cuántica, la fusión nuclear o la robótica-, a la modernización manufacturera y al consumo como pilares.
"El foco está ahora enteramente en el mercado nacional. China se ha puesto muy en serio con el consumo (...) porque no tenemos otra opción, dado lo muy volátil del entorno internacional", aseveró el economista, que recalcó la necesidad de combinar manufactura e IA: "Primero, China hacía las cosas baratas; luego, baratas y buenas; y ahora, baratas, buenas y de alta tecnología".
Desde la irrupción de DeepSeek, las tecnológicas chinas han atraído un gran interés por parte de inversores internacionales, lo cual facilitó que, en 2025, la Bolsa de Hong Kong fuese número uno a nivel mundial en lo que a salidas a bolsa se refiere, beneficiándose asimismo de la búsqueda de mercados alternativos para diversificar.
No obstante, el presidente de HKEX, el operador de ese parqué, Carlson Tong, llamó hoy a la prudencia.
"Tenemos que ser muy cautos a la hora de distinguir la popularidad inmediata y la sostenibilidad a largo plazo", arguyó.
En su opinión, existen grandes oportunidades en el sector de la IA para los inversores, pero los que realmente se beneficiarán serán aquellos que "sepan diferenciar" entre las compañías que puedan alcanzar la rentabilidad o que registren patentes y las que "simplemente se están subiendo al carro".
En cualquier caso, todavía queda "mucho por arreglar" en la economía china, según Eswar Prasad, profesor de la estadounidense Universidad Cornell, quien reconoció el gran éxito de China a la hora de diversificar sus exportaciones para esquivar el impacto de la guerra comercial y apuntalar así una coyuntura doméstica marcada por "un enorme desequilibrio que sigue creciendo".
Sin embargo, el académico se preguntó si la situación es sostenible: "La duda es si el mundo está dispuesto a tolerar que la segunda mayor economía necesite que tiren de ella, en lugar de que China, tal y como hizo tras la crisis financiera global (de 2008), tire del mundo", remató.